domingo, 14 de abril de 2013

Las Riadas del 2013



Al borde del famoso puente de Alarcos el Guadiana y su llanura de inundación ofrecen este espectáculo

            El agua corre a raudales, corre como hace mucho tiempo. No hay un invierno y comienzo de primavera tan lluvioso desde hace más de cincuenta años.

Todas las vaguadas han recogido aguas desde sus cotas más altas, esto es casi un collado

            Hace un par de años tuvo el privilegio de asistir al último gran episodio de lluvias, duró cinco meses en que cayeron poco más de 500 litros, (la media anual en la meseta sur está en torno a los 400). Estaba convencido de que tenía muchas probabilidades de que no lo volviese a ver, aquellas imágenes de los ríos, arroyos y lagunas en todo su esplendor y poderío, las vivía con la intensidad de lo que no se ha de volver a vivir.

Durante marzo esto ha sido la más parecido a un cielo despejado

            Aquel fue un invierno de órdago, comenzó con un golpe tremendo de lluvias del que no hizo falta esperar para ver cargarse los ríos, ese mismo día el agua se llevaba media E.D.A.R. por debajo de la presa de la Vega del Jabalón. A partir de ahí fue un invierno de salir a ver como iban los ríos, si un día casi tapaba los puentes a los diez días los saltaba.

Desembalse en la Vega del Jabalón, las aguas rojas atestiguan la violencia de las lluvias

            De esos dos años 2010 y 2011, las primaveras fueron espléndidas, pero a partir de mayo de 2011 se cerró el grifo, los 14 meses siguientes, solamente cayeron 249 litros, lo que unido a unas temperaturas muy por encima de lo normal, (quizás haya que considerarlo normal a partir de ahora), llevaron a que los pantanos que se encontraban en una situación espléndida, pasaran a niveles, si no de peligro, al menos de bastante precaución.

Llanura de inundación haciendo honor a su nombre

            Esa fuerte bajada de niveles de unos pantanos llenos, debe llamarnos mucho la atención, pues hace bastantes años que no tenemos una sequía. Hemos tenido algún año seco, como el terrible 2005 con solo 168 litros, pero no hemos tenido ninguna verdadera sequía desde mediados de los 90’, es más desde el año 2001 han sido muchos más los años por encima de la lluvia media y más frecuentes los episodios de meses que se salen de madre con sus lluvias.

El antiguo puente de Corral superado ampliamente por el Guadiana a pesar de su gran longitud

            Este año empezó muy bien, aunque el año hidrológico comienza en octubre, ya septiembre, como conté en otra entrada, casi "se lleva las puentes" con 87 litros, noviembre fue excepcional y marzo ha sido efeméride (record climático) con 152 litros.
            Marzo ha sido un mes fuera de lo normal, no ha sido el frío y ventoso sino el lluvioso que va a sacar a abril, florido y hermoso. Han llovido 22 días, con un potente, y también peligroso, grupo de doce días desde el 25 hasta el 5 de abril que ha hecho que casi todos los grandes ríos peninsulares se desbordasen o estuvieran a punto de hacerlo.

El Guadina grandioso al pie de la fortaleza de Alarcos

            Aunque haya deslucido la Semana Santa o haya frustrado muchas salidas al campo, todo el agua caída queda ahí para su posterior disfrute, la primavera que se avecina ya da unas bocanadas desbordantes, los acuíferos se están recuperando de unos alarmantes niveles que no hemos sabido, ni querido, mantener en niveles saludables. Cada día aparecen o crecen los nuevos "ojos del Guadiana". (A parte de...)

Deslizamiento en una ladera montando sobre los sembrados y transportando los juncales sin romperlos

            Las llanuras de inundación están mostrando sus escrituras a   propietarios y gestores. Las vegas del Guadiana, Jabalón, Azuer, Cigüela, Riansares, Córcoles, Záncara y otros muchos ríos “zombies” manchegos, están inundando viñas, cereal e incluso, desgraciadamente, viviendas. 

Un clásico ya en varios desbordamientos del Guadiana al poco de recibir al Jabalón

      El Dominio Público Hidráulico, en perpétuo estado de “demarcación en curso”, ha quedado marcado con toda claridad, solo con clavar unas estaquillas en los límites alcanzados por las aguas, o más fácil aún, una cartografía aérea de esos días, ahorraría millones a quien sea el encargado de realizar ese trabajo.

Un Guadiana llenos de meandros, atajos y lagunazos tras recibir al Jabalón

            El agua ha removido hasta los cimientos de la tierra, en las cercanías de los Ojos del Guadiana y antiguas lagunas, la tierra se está abriendo, para espanto de agricultores y disfrute de geólogos, dejando unos boquetes que muestran el agua a unos cuatro metros dentro de la boca del socavón. En otros sitios el terreno está cediendo, bien en cuestas de terrenos arcillosos que sin una decente cobertura vegetal, fluyen ladera abajo al cargarse de agua, o bien en taludes de carreteras, como lo profético del deslizamiento en el acceso de la autovía al agónico Aeropuerto de Ciudad Real que ha impedido su acceso por este punto.

El acceso al aeropuerto de Ciudad Real desde la autovía, impedido por un deslizamiento del talud

            Pero estamos en un juego de intereses que no deja sitio a supuestos terrenos baldíos, sin importancia económica, asunto que habría que estudiar en su compleja realidad. Frente a estos terrenos, cada cierto tiempo arruinados por el agua o por la sequía, hay que ver los otros que aún permanecen relativamente salvajes, como el Guadiana por tramos hasta Puebla de Don Rodrigo, o algunas de sus llanuras de inundación, aunque ahora se han asalvajado casi todas las vegas, mostrando una exhuberancia que nadie hubiese imaginado. Un Parque Nacional del Guadiana, daría a todos estos nuevos meandros y lagunazos carta de naturaleza permanente.


Un enorme nuevo brazo del Guadiana recorre zigzaguente una vega regada por pivots

           Cuando llegan las riadas parece como si las aves también cayeran del cielo, no sé de donde pueden haber salido tantas gaviotas, garcillas, garcetas, patos, cigueñas, etc. Esto lo he visto siempre tras unos buenos golpes de lluvias


            Las aguas cumplen con sus ciclos, los ríos han estado a punto de superar unos límites catastróficos, y si no estuviesen regulados, el desastre hubiera sido irremediable, pero tengo que volver a advertir el peligro de la sequía. No hemos tenido ninguna sequía “normal” desde los años noventa.


Hasta los narcisos de bordes de arroyos (Narcissus jonquilla) se han visto afectados por las aguas altas

       Desde esos años del pelotazo urbanístico, de las infraestructuras absurdas y del consumo de agua galopante (principalmente por el cambio de edificación en unifamiliares), etcétera, puede haber aumentado su consumo al menos un 50%, si a esto le unimos entre un 10 y un 20% más por el incuestionable aumento de las temperaturas medias, tenemos un cóctel que no sé si vamos a ser capaces de afrontar cuando se presente.


jueves, 4 de abril de 2013

El Geranio de los Volcanes


            Es un pretexto para mostraros unas monotemáticas fotos de varios años, pero el protagonista de esta entrada es una humilde planta de la familia de los geranios, se trata del Erodium primulaceum. Pertenece a un género muy parecido a los geranios anuales, para distinguirlos: Geranium, hojas palmatinervias y  10 estambres, frente a Erodium, de hojas pinnatinervias y 5 estambres con 5 falsos estambres, para despistar.

  


            Le llamo geranio de los volcanes porque las fotos que estáis viendo no dejan lugar a ninguna duda sobre su amor por este poco común sustrato. Es una planta del centro y sur de la península y del noroeste de Marruecos que se da en casi todas las litologías, siendo no muy común en los suelos silíceos, común en los suelos calizos y muy abundante en los volcánicos, al menos que yo sepa, en los volcanes del Campo de Calatrava.
  


            Se da en zonas alteradas, como lo es toda esta región volcánica en donde es casi imposible encontrar un bosque climácico sobre sustrato volcánico, es más, al tratarse de unos terrenos muy fértiles suelen estar mucho más cultivados y pastoreados que tierras de otras litologías que en mosaico de cuarcitas, calizas terciarias y roca volcánica, conforman esta comarca.




            La fenología de esta floración es muy concreta y no suele llegar al mes de duración entre finales de febrero y primeros de abril, fluctuando bastante en función de las temperaturas, ocupando el espacio entre las últimas heladas del invierno y los primeros calores de la primavera, solapándose con la del almendro.
  
Hace años, escaneado de una diapositiva, una floración en su momento coincidiendo con la del almendro


            El régimen de precipitaciones no influye demasiado en la floración, casi hasta diría que le permite florecer sin la competencia de otras plantas, como queda reflejado en fotos del seco invierno del año pasado en que apenas se ve algo verde u otra planta que no sea este geranio.

En 2012 a pesar de la terrible sequía invernal el geranio de los volcanes floreció de esta manera

            Todos los años intento acercarme a esta zona a mediados de marzo para intentar cazar el mejor momento de su explosiva floración pero se me resiste, varias veces he llegado demasiado pronto o demasiado tarde. La zona donde hago las fotografías es donde mayores manchas de flores he visto aunque en otros volcanes calatravos también aparecen, es por esta área entre el Guadiana y el Jabalón donde más se desarrollan estos campos rosados.

Un Guadiana desbordado a la altura del puente de Alarcos detrás del borde exterior florido de una ladera volcánica 

            Las laderas entre uno de los mayores volcanes de Calatrava, el Cabeza Segura y el Cabeza Parda, volcán que preside el lamentable aeropuerto de Ciudad Real, por zonas, se muestran espectacularmente teñidas de rosa en estas fechas. Si coincidimos con la mejor época y con una buena luz, el disfrute, se sea fotógrafo o no, está garantizado.


             La vegetación de estos montes está casi totalmente modificada, a una intensa labor deforestadora en el pasado, se le une un régimen ganadero de pastoreo intensivo; si antes era masivo el pastoreo con ovejas, hoy hay que sumarle el más dañino pastoreo vacuno. Apenas quedan unas escasas encinas en lugares escarpados, un par de lentiscos en los cortados y, eso sí, el que parece ser el árbol mejor adaptado a esta crudeza, el almendro. Otro tanto habría que decir de un cercano volcán cuyas rocosas y escarpadas laderas poseen un gran higueral, de viejas higueras agarradas a las peñas.

Grandes bloques de lava al pie del Cabeza Segura

            Pero no es solo la ganadería y la agricultura quienes ponen cerco al desarrollo de una vegetación más acorde con los suelos y el clima. Aquí se encuentra la finca de la Torrecilla, famosa por su abundante caza menor que he llegado a ver en un documental sobre “descastes autorizados” en Jara y Sedal. La superabundancia de conejos es manifiesta, hasta tal punto que el año pasado, con la escasez de comida, se atrevían con todo, especies teóricamente venenosas, esparragueras e incluso, a morder el tronco de los almendros.

Uno de los abundante conejos disimula entre las flores

            Como decía en otra entrada, otra planta también volcánica y que aparece aquí con cierta abundancia es el lirio de invierno, el Iris planifolia. Estas dos especies quizás sean lo más llamativo de una hipotética “vegetación volcánica” del centro peninsular que según botánicos de Biológicas de la Complutense, no existe como tal.


            Puede que estos botánicos “alóctonos” tengan razón, en el sentido de hablar de series de vegetación pero no me cabe la menor duda que sí que existe, al menos una Alianza, Orden o Asociación vegetal que particulariza y da entidad a una vegetación de este tipo. Algunos endemismos y plantas poco comunes, así como las diferentes abundancias y dominancias, o el diferente predominio de biotipos, así lo atestiguaría.


            Este año la vegetación se ha estirado temporalmente hasta mediados de abril, los cielos casi permanentemente cubiertos de casi todo febrero, marzo y abril, junto con unas temperaturas muy contenidas, así lo han propiciado. Por contra, el exceso de lluvia, que ha llevado a un máximo histórico de precipitaciones en marzo (efeméride), ha provocado que la ausencia de días de sol y la salpicadura de las gotas de lluvia hayan deslucido mucho la floración, así como también la pujanza y lozanía de muchas de las plantas con las que convive y compite este geranio.


            El Erodium primulaceum no es el único por aquí, también pero menos abundante y nunca de floración explosiva, aparecen en bordes de cultivos Erodium malacoides; E. botrys, E. cicutarium y Geranium ciconium (el de mayores alfileres); también en las áreas de acumulación de basuras o abono, el Geranium molle; en otros lugares más umbrosos o húmedos aparecen el Geranium lucidum, G. rotundifolium y G. disectum. En otro volcán más arbolado (La Camacha) como cita poco corriente para el centro peninsular encontré el bello Geranium malviflorum y en suelos ácidos el Geranium sylvaticum, G. robertianum y otros menos espectaculares.


            A los geranios normalmente se les llama alfileres, alfilerillos y otros sucedáneos en alusión a sus frutos en forma de agujas. También se los llama relojes porque era corriente el juego de atravesar una prenda con un alfilerillo y esperar a ver como iba girando sobre sí mismo como si fuera la aguja de un reloj con cuerda.



viernes, 22 de marzo de 2013

El Toledillo, una muestra del Valle de Alcudia




            Hacía ya unos pocos años que no pasábamos unos días en el Toledillo. Unos años que se han hecho eternos y que olían a final de una época y una manera de vivir el campo.
            El Toledillo es un quinto, una finca, una de los varios cientos de dehesas que junto con las fincas de caza de las altas laderas y los olivares al pie de ellas, conforman el valle de Alcudia. Tras un otoño e invierno lluviosos, si exceptuamos diciembre en que apenas llovió, el valle, como es conocido popularmente, no puede estar más verde, de hecho el pantano de Montoro ha tenido que abrir las compuertas para desaguar tras alcanzarse la cota máxima de su recrecida presa.

El pantano de Montoro en su nivel máximo

El valle de Alcudia no es exactamente un valle y si lo fuese sería el mayor valle de España, pues tiene más de 80 km de largo por unos 15 de ancho, quizás hace varios millones de años era un valle que vertía sus aguas por el oeste hacia un Guadiana más extremeño que manchego, pero desde entonces la erosión remontante del Guadalquivir poco a poco aserró una gran hoz o cañón en el río Jándula cortando Sierra Morena y sus estribaciones norteñas para acceder y desaguar toda la parte oriental del valle y otros del sur de la Mancha, creando un fuerte desnivel que fue profundizado todos los valles y vallejos al hacerlos drenar hacia la depresión bética. Esto creó una gran disimetría entre la parte occidental del valle, más plana y llena de enormes dehesas y pastizales de arroyos que inciden poco en la antigua penillanura y que drenan al Guadiana; y los fuertes desniveles que llenan de abruptos vallejos, hoces y riscales de toda la parte oriental del valle.

Dehesas de encina cubren casi todas las lomas del valle

Entre ambas sierras al norte y al sur  se extienden enormes dehesas y pastizales, con muy escasos cultivos de cereales y olivares en las laderas de la solana y cercanos a sus escasos pueblos (San Lorenzo de Calatrava, Mestanza, Hinojosas de Calatrava, Cabezarrubias del Puerto y el Alamillo). Recientemente el valle junto con Sierra Morena, ha sido nombrado Parque Natural.

El valle cerca del Puente de Alcudia, nombre de la zona divisoria de aguas Guadiana-Guadalquivir

Siempre que he estado en el Toledillo ha sido en grupo, compartiendo comidas a lumbre de leña y bebidas a lumbre de luna. Por mi mujer y ciertos rebotes familiares, siempre hemos estado unidos al Toledillo, al igual que otros amigos, familiares y co-propietarios de la finca, lo que ha llevado, y ya desde muy antiguo, a que alrededor de la casa nos hayamos movido una buena cantidad de gente de todo tipo y condición.


            Pero esto se interrumpió hace poco más de cuatro años, cuando se decidió el recrecimiento de la presa del Montoro, comenzaron las expropiaciones, la finca perdió más de una décima parte, la casa del pastor y, lo más importante de todo, su antigua casa que a pesar de quedar claramente fuera del alcance de las aguas, tras litigiar, fue expropiada. Entonces se acabaron las reuniones, las comilonas y el disfrute del campo, se fueron retirando los antiguos muebles reciclados y ya hubo quien se atrevió a pegar una patada a la puerta para ver si había alguna cosa de valor dentro. No sé si dieron por prácticamente arruinada la casa porque no la tiraron, pero en cualquier momento podrían venir con las máquinas a tirarla.


            Todo ha cambiado mucho, pero poco a poco han ido volviendo algunos muebles y como el alma de la casa, que es su enorme chimenea, sigue viva, hace poco decidimos reunirnos como en los viejos tiempos. El primer cambio ha sido la cercanía de una enorme lámina de agua de un Montoro en su máxima cota y desaguando. Este lluvioso invierno y con lo que ha jarreado estas dos semanas de marzo, han convertido el campo en una esponja pletórica de verde. No quiero ni pensar en la magnífica primavera que está a punto de reventar en cuanto salga el sol.


            La tradición colectiva del Toledillo viene de antiguo, de los tiempos de antes del pantano, de cuando en las ciudades aún no se había inventado el concepto de vacaciones. Aquí en el pueblo nada más acabar las fiestas de San Bernardo, nuestros ancestros, también amigos o familiares de los dueños, bajaban con caballerías o alquilaban los servicios de un camión, y cargados de niños, sacos de patatas, víveres, animales vivos y alguna caña o trasmallo, pasaban una temporada de descanso del bueno.

Preparando un cocido de puchero

       Antiguamente abajo no había pantano, discurría el zigzagueante Tablillas para reunirse algo más adelante con el Montoro. Hoy todo el paisaje que se divisa es de cientos de lomas cubiertos de encinares o pastos y algunas casas de fincas en lo alto de los cerros. Años atrás a este paisaje había que sumarle el sinuoso curso de los ríos y las huertas en los terrenos propicios, amén de algunos molinos en uso con sus azudes, puentes y huertas. Incluso en una vaguada frente a la casa del Toledillo había una famosa fuente agria a la que acudía la gente a recoger su burbujeante y curativa agua anaranjada.

Bajo estas aguas se encontraba la fuente agria, yo la conocí en 1995 al final de una fuerte sequía

            Todo esto cuando me lo contaban me sonaba como algo antediluviano, pero hace años cayó en mis manos un libro tan espectacular como descatalogado, se llamaba "Viaje al Valle de Alcudia" de Alfaguara, creo que es el primer libro de rutas y mochila editado en España. Es de un viaje que en 1964 realizaron dos intrépidos periodistas cruzando a lo largo de poco más de un mes el valle de Alcudia de un extremo al otro. El camino lo hacían en etapas cortas durmiendo en las casas de las fincas, chozas de pastores, molinos, minas, alguna pensión e incluso una noche en un calabozo. En el libro se habla de la vida en un valle que hoy suena a otro planeta, de las numerosas minas de plomo, con el gran pueblo minero de Minas Diógenes, con iglesia, tiendas, poblado y cuartelillo de la guardia civil; con mucha gente, pastores y carboneros viviendo en míseros chozos, con los molinos y sus moradores, sus ovejas y caballerías e incluso sus lobos y sus ceperos.

El río Montoro forma la hoz de Valdoro ( fondo derecha) al pasar de Sierra Morena al Valle de Alcudia

            De todo aquello que hablaba el libro, solamente quedan las ovejas y muy mermadas, pues se las sacaba dinero por la carne, los quesos y la lana, cuando hoy en día solo están por la carne, una carne excelente que tiene el mismo precio que hace quince años. De lo demás, lo que fueron los molinos y huertas están bajo el agua como la fuente agria. Ya no se cultivan cereales o legumbres y los olivos, solo presentes en las faldas de las dos sierras que cierran el valle por el norte y el sur,  continúan con muchas fincas abandonadas por los difíciles accesos y su escasa rentabilidad, lo que puede hacer que en cuanto mermen las subvenciones, los que están en la sierra de Valdoro, la del lado de Sierra Morena que cierra el valle por el sur, sean abandonados por no compensar los gastos de gasoil dada su lejanía del pueblo.


            El campo está que se sale, a punto de explotar y muy cercano de su zénit anual, pues se trata de pastizales de oveja, es decir majadales que tienen una fenología que alcanza su punto álgido ahora mismo, a comienzos de primavera, pues todo el valle tiene unos suelos muy pobres y con la roca paleozoica, quizás la más vieja de España, casi a ras de suelo y en cuanto comienzan los primeros duros calores primaverales se agostan y las ovejas y sus moradores tienen que emigrar a otros pagos.

Las ovejas son el alma y motor del valle que fue el invernadero de la Mesta, incluso aún existe, cercano a la moderna línea del AVE, el apeadero  de Alcudia-Veredas para el transporte de ovejas en tren

Aunque estemos en la región manchega, estamos en la provincia botánica Luso-Extremadurense, el pastizal está dominado por dos pequeñas y discretas especies, una gramínea, la Poa bulbosa y otra leguminosa aún más discreta, el trébol Trifolium subterraneum, ambos ahora en su mejor momento. Este es el óptimo de la dehesa, cuando comiencen los calores habrá otra explosión floral más vistosa con las compuestas (cardos y margaritas varias), pero menos suculento y diverso. Incluso éste es el momento, y este es el primer año que he aprendido a buscarlas, de las criadillas, las trufas blancas Terfezia arenaria. Es un comestible hongo subterráneo (hipogeo), que apenas si llega a remover o asomar un poco en la superficie del terreno. Viven en simbiosis sobre la Tuberaria guttata, la llamada "madre de las criadillas".

Apenas asoman las criadillas, rodeadas de las anchas hojas casi violáceas de las Tuberarias

Casi todas estas dehesas, en un altísimo porcentaje, se encuentran muy envejecidas y por debajo de su número ideal de encinas, esto se produce porque no hay renuevos, no se protegen del ganado a los pimpollos de encina y las que quedan se van avejentando o van siendo heridas por los rayos en una decadencia que, salvo en algunas fincas donde se han plantado y protegido con mallazo, está acabando poco a poco con las encinas del valle.

A pesar de la crudeza del calvero sobre roca, florece el lirio patita de burro Ginandriris sisyrinchium que apenas penetra en la meseta sur

En fin, unos días gloriosos, como una vuelta a un pasado no muy lejano que hemos podido celebrar aunque no sé por cuanto tiempo. Las comidas, siempre las tradicionales de aquí, cordero, cocido de puchero, arroz con gallo, asadillo, etc. Ha sido como una fiesta de la primavera, que este año tiene pinta de convertirse en una larga y continuada fiesta bien regada por los cielos.


miércoles, 6 de febrero de 2013

Extinción masiva de especies en Madrid


Ya en otra entrada advertía del peligro que corría una de las mejores localidades botánicas de todo Madrid. En ella clamaba por la consideración que merecía un enclave único, de características únicas y de plantas que a pesar de lo mundano e intervenido de este espacio, son únicas en toda la geografía madrileña y española.
            La Comunidad de Madrid, ya no es el Rincón de Espe, es el Cortijo del González y nada de lo previsto por la autoridad, se va a alterar por mucho que berreen los cuatro ecologistas cantamañanas de siempre.


                        El descampado la pasada primavera durante una visita de investigación

           Desgraciadamente, paso a trascribir el texto literal  publicado en la web de ARBA Bajo Jarama, sobre el flagrante atentado ecológico que ha tenido lugar en un maravilloso descampado de las afueras de Coslada y que estoy seguro tendrá consecuencias jurídicas para la C.A.My un fuerte desprestigio para la farmacéutica COFARES.
         Están pasando por nuestras vidas y lugares como un elefante por una cacharrería, la ley les importa poco, el dinero, no es el suyo, es el de todos, pero por lo menos que pasen la vergüenza o el mal rato de que se aireen y publiquen sus bajezas y cortedades, para que quede en la memoria de todos como son nuestros gobernantes y algunas de nuestras empresas.


                  Estado de una parte de la parcela a finales de la primavera pasada

           Ignacio González (excuso el Don por impropio), digno pupilo de Espe y tan democráticamente votado como la alcaldesa de la capital, ha tenido a bien destrozar unos baldíos y baratos terrenos marginales de Coslada que acunaban un tesoro científico incalculable. Si ha hecho lo que ha hecho, cuando no le costaba nada dejarlo estar y contentar así a la comunidad científica y ecologistas, es para temerse lo peor, la sanidad, la educación, el bien público está claro que solamente podrán servir a sus intereses  y si no le sirven, mejor roto que teniendo algún tipo de utilidad.

                       Estado actual, a principios de febrero de 2013, de la misma parcela tras ser roturada


Texto de la Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono del Bajo Jarama:


"La infamia se consuma. Cofares, con la colaboración necesaria de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid ha provocado la mayor extinción simultanea de especies en el territorio madrileño que se conoce.

El movimiento ambientalista y el mundo científico saludaron con alborozo el descubrimiento en 2005  de los innumerables tesoros botánicos que albergaba una pequeña parcela situada en el margen de un polígono industrial, el CTC, situado en el municipio de Coslada. Sin embargo, y pese a que dio noticia a las autoridades locales de los valores ambientales que reunía tan pequeño enclave (apenas 10 Hectáreas que albergaban 350 especies de plantas) el ayuntamiento autorizó y posteriormente la comunidad de Madrid avaló que se urbanizasen los terrenos, para construir en ellos naves industriales para la empresa farmacéutica Cofares.

De nada ha valido la lucha. Las tretas para degradar el espacio por parte de empresa, ayuntamiento de Coslada y Comunidad de Madrid han sido constantes. Primero vertieron escombros y basuras en el lugar. Tras la denuncia de los hechos, procedieron a su retirada. Posteriormente y dado que la campaña de defensa del enclave se basó en la presencia de una alcachofa silvestre, la Cynara tourneifortii, en peligro de extinción a nivel mundial y de una malva, la Malvella sherardiana, en peligro de extinción en España, Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid intervino para permitir la destrucción del ecosistema. Y lo ha hecho por la vía más expeditiva: arrancar unas decenas de ejemplares de ambas especies, trasladarlas a enclaves y ecosistemas distintos de aquellos, únicos e irrepetibles donde vivían y dar luz verde al exterminio de los restantes ejemplares y a la roturación del enclave.

El día 4 de febrero hemos podido comprobar, in situ, el final del pastizal del CTC. Ha sido  roturada la totalidad del enclave, salvo los ribazos de la vía del tren, sepultando o arrancando multitud de ejemplares que no han sido trasplantados de las dos especies que la C.A.M. ha querido simular proteger. Ante estos hechos tenemos que puntualizar varias cuestiones.

El trigo silvestre Triticum boeoticum ha dejado de existir en Europa, gracias a COFARES y la CAM

        En primer lugar, el transplante no garantiza la pervivencia de las Malvellas y las Cynaras. Hemos podido comprobar que han sido transplantadas a hábitats diferentes. En Rivas-Vaciamadrid, sin ir más lejos, en lugar de terrenos de arcillas grises profundos situados en vaguada, y con un alto nivel freático, se han trasladado a la cumbre de un cerro, sobre margas calizas, en un lugar sin la suficiente humedad, rodeadas de árboles fruto de una repoblación de la propia comunidad que, caso de sobrevivir los ejemplares, entrarán en competencia con los mismos abocando en un medio plazo a su desaparición, al transformarse el pastizal en bosque. En resumen, creemos que “se ha procedido a aparentar que se hacía algo, sin importar el resultado de las actuaciones, más allá del efecto propagandístico que las mismas han tenido a través de medios de comunicación como el periódico ABC”.

Cynaras medio secas por el aclareo y catalogación para su posterior traslado (salvación según el ABC)

En segundo lugar la roturación del enclave ha tenido efectos catastróficos sobre la conservación de varias especies en peligro de extinción en la comunidad de Madrid, provocando la extinción de varias de ellas y colocando a otras al borde de la misma. En orden de mayor a menor gravedad la actuación conjunta de Medio Ambiente, el ayuntamiento de Coslada y Cofares ha provocado los siguientes efectos:                                                          ("Catálogo de la vergüenza")
  
- Especies extintas de toda Europa Occidental:   Una.

        Triticum boeoticum: la especie de trigo salvaje que dio origen por cruce con otras especies de gramíneas a los trigos domésticos actuales. Se distribuye por el sudeste de Europa y Turquía. La del CTC era la única población conocida en toda Europa Occidental, descubierta en 2012. Extinguida por Cofares y Medio Ambiente de la Comunidad  de Madrid.


- Especies extintas en la comunidad de Madrid:   Cuatro.

      Convolvulus humilis: una pequeña correhuela anual que se creía extinguida en Madrid hace más de 60 años y redescubierta en el CTC. Única población madrileña, extinguida por Cofares y Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid.
      Teucrium spinosum: planta herbácea anual que como otras del enclave, en España solo crece en Andalucía y también en Ciudad Real. Presente en Madrid en el famoso enclave del Cerro Negro, engullido por el crecimiento de la Ciudad de Madrid. Redescubierta una nueva población en el CTC, 200 años después. Nuevamente se da por extinguida en Madrid gracias a la actuación de Cofares y Medio Ambiente.
        Scolymus maculatus. Cardo conocido en Andalucía como Tagarnina, abundante en las costas del sur y levante, pero ausente de la zona centro peninsular. Extinguida por la supresión de la población del CTC de Madrid por la actuación de Cofares y Medio Ambiente.
        Gladiolus italicus: Espectacular gladiolo silvestre. Una de las pocas poblaciones de la zona centro de España y de la Comunidad de Madrid se encontraba en el CTC. Extinguida por Cofares y Medio Ambiente.


- Especies en peligro de extinción en Madrid que han perdido una de sus mayores poblaciones:   Dos.

        Geropogon hybridus: bella flor que crece básicamente en Andalucía y citada en Madrid a principios del siglo XIX. Durante 200 años no se vuelve a encontrar ni un solo ejemplar. Redescubierta en el CTC, donde había varios miles de ejemplares y una población de unas decenas en un pequeño enclave en Rivas-Vaciamadrid. Extinguida la población de Coslada, se encuentra en peligro crítico de extinción en la comunidad de Madrid, sin que Medio Ambiente, responsable de dicha situación junto con Cofares, se haya hecho eco de su existencia y haya tomado medida alguna para su protección.
        Serratula flavescens subsp. flavescens. Especie de cardo sin espinas y bellos capítulos amarillos, propia de arcillas con yesos. Escasísimo, de poblaciones muy reducidas y aisladas situadas en Ciudad Real, Toledo y Madrid. Las poblaciones madrileñas han sido en su mayoría arrasadas por el urbanismo, puesto que se distribuyen coincidiendo con el borde sur de la capital. Salvo una veintena de ejemplares que habitan el parque del sureste en Valdemoro y Rivas, el resto están en enclaves desprotegidos y amenazados. La del CTC junto con la del humedal de Coslada era una de las mayores de la Comunidad de Madrid.


- Especies en peligro de extinción en España que han perdido su mayor población:   Una.

        Malvella sherardiana: con dos poblaciones supervivientes, una en Ávila y otra en Córdoba. La población del CTC era la mayor de España. Dudosa supervivencia de los ejemplares transplantados.


- Especies en peligro de extinción mundial que han perdido su mayor población:   Una.

        Cynara tourneifortii. Dos poblaciones en la comunidad de Madrid. Una en el parque Bosquesur de Leganés, arrasada por Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid en una campaña de eliminación de pastos con la finalidad de controlar las poblaciones de liebres que están contagiando la lesmania a humanos. La otra población, en el CTC, eliminada  al roturar el enclave. Al borde de la extinción  total a nivel mundial a causa de ambos hechos, al eliminarse dos de las mayores poblaciones existente a nivel global. Nuestra única esperanza es que los ejemplares de Leganés, que estaban perfectamente señalizados, rebroten a partir de las raíces.

La alcachofa silvestre Cynara tournefortii a punto de florecer, al parecer por última vez

Por desgracia, ninguna de estas especies, a pesar de encontrarse al borde de la extinción en Madrid se encontraban protegidas. Eran tan escasas, que nuestras autoridades desconocían que existieran. Cuando se descubrieron, prefirieron ignorarlo. Cuando actuaron era ya demasiado tarde y su actuación contribuyó a su extinción. 
El Catálogo de especies protegidas de la Comunidad de Madrid es el más anticuado de España. No se actualiza desde 1992. No incorpora los múltiples descubrimientos y el mayor conocimiento del territorio y su biodiversidad que se viene produciendo por el trabajo de la comunidad científica debido a que supone un obstáculo a la hora de urbanizar, construir o alterar la naturaleza. La biodiversidad no se valora como un patrimonio único a proteger, sino que se concibe como una china en el zapato de constructores, empresarios y políticos. Donde otros vemos un patrimonio único que pueden perder para siempre las generaciones futuras ellos ven metros cuadrados, plusvalías y sobres llenos de dinero. La miopía que ha llevado a España a su peculiar tragedia".

Convulvulus humilils, Teucrium spinosum, Cynara tournefortii, Malvella sherardiana, Geropogon hybridus, Scolymus maculatus, Serratula o Klasea flavescens, Triticum boeoticum

* CTC : Centro de Transportes de Coslada

    Algunas especies como Serratula flavescens y Geropogon hybridus tienen ahora una de sus escasísimas localidades madrileñas en unas pocas hectáreas donde la CAM tiene a bien autorizar una competición nacional de motos enduro, un año logramos impedirlo in extremis, el año pasado llegamos tarde y el destrozo fue enorme y este año tendrá lugar, si las autoridades siguen mirando para otro lado el próximo 2 de Junio.
Este terreno está en la esquina noreste de Rivas Vaciamadrid con Vicálvaro y Coslada, pero a pesar de su buen estado, su buen valor científico y ecológico, está a años luz de todo lo destruido en el descampado del CTC de Coslada.
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