jueves, 30 de julio de 2026

La Microrreserva del Salobral de Ocaña y.....ADIF


La finca de El Regajal en término de Ontígola, provincia de Toledo, posee en su interior la que probablemente sea la mejor manifestación de ecosistemas salinos de toda la cuenca del Tajo, cuyo alto valor ecológico ha dado pie a su declaración como Microrreserva del Salobral de Ocaña (ES4250008), incluyéndose ésta, en la Zona de Especial Conservación (ZEC) de las Estepas Salinas de Toledo, apareciendo afloramientos salinos de inundación temporal, donde se forman costras salinas que albergan especies de flora y hábitats, altamente especializados y sumamente escasos, no solo en España, sino en toda Europa.

Cartelería del Saladar, abajo eflorescencias salinas


Las estepas salinas de Toledo son unos espacios naturales más desconocidos por la población, pero más valorados por la comunidad científica y es uno de los hábitats más escasos de toda la Comunidad Europea. Estos hábitats llevan aparejado la presencia de especies altamente especializadas en su adaptación a una altísima salinidad, algo relativamente común en nuestras costas, pero sumamente raras en el interior peninsular.

Orzagas y abajo la crassicaule Suaeda spicata
Albardinal con calveros con Suaeda vera y el escaso coralillo

Hoy se va a tratar aquí un caso bastante lamentable, sobre todo en su tramitación y sus formas, donde aparecen más cuestiones que respuestas y donde describiremos un lavado de imagen, lo que hoy se llama un “Greenwashing” por parte de Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias), una de las mayores empresas de este país. Todo depende mucho de cómo se cuenten las cosas, lo que en este caso es muy importante, pero objetivamente las cosas tienen una lógica no tan “vendible” y sin unos “guiños” al ecologismo, sino todo lo contrario.

El Salobral de Ocaña, en Toledo, desde lo alto del límite fronterizo con Madrid
Rodal del raro Limonium latebracteatum

Todo parte del diseño del trazado de la línea de Alta Velocidad Madrid-Levante, una línea que atraviesa el término de Aranjuez en la Comunidad de Madrid y el de Ontígola, en Castilla la Mancha. La Alta Velocidad tiene unas precisas exigencias en materia de radio de curvas o pendientes, muy diferente al ten convencional. También aquí se vendió como un brindis a las mariposas protegidas de la Reserva de El Regajal de Aranjuez, la creación de este túnel, cuando realmente, para pasar del valle del Tajo a la Mesa de Ocaña, la inclinación de vía requerida, obligaba a la construcción de este túnel.


Una obra salomónica que, a pesar de un derrumbe parcial y teniendo en cuenta la alta complejidad lito-hidro-geológica del tramo tunelado, con un trazado que pasaba de unas arcillas expansivas a una sucesión de yesos y sales (glauberita, halita y anhidrita), o sea con problemas de expansividad, corrosión, lixiviación y cruce de fallas en materiales blandos. También en la excavación se cortó un acuífero colgado. Por todo esto, realmente y a pesar de la controversia política inicial, se puede presumir que su construcción y puesta en uso, finalmente ha sido un verdadero alarde geotécnico.

Evolución desde 2004 a 2025

       En esta construcción del Túnel del Regajal de la Línea de Alta Velocidad Madrid-Levante, se produjo en 2008 un corte de un nivel freático salino que llevó a un afloramiento continuado de salmueras. A este problema y, provisionalmente, se le dio una salida por medio de un bombeo que llevaba esta salmuera desde el punto de origen, en la Comunidad de Madrid, hasta la salida sur del túnel, en la Comunidad de Castilla la Mancha, donde se vertía en una cercana vaguada, perteneciente a la cuenca del Arroyo de las Salinas, en la inmediata vecindad de la Microrreserva del Salobral de Ocaña. Toda esa vaguada, un hábitat protegido por ser vegetación sobre yesos, también integrada, primero parcialmente y posteriormente en su ampliación en la Z.E.C. Estepas Salinas de Toledo, quedó muerta y teñida de blanco.

Situación previa y posterior al lamentable vertido de salmueras en la esquina NE del Salobral

           El problema podía ir a mayores y había que solucionar el problema, de hecho, tras la muerte de la vida animal y vegetal en esa vaguada, el cauce empezó a profundizarse y abarrancarse. Finalmente, las salmueras dejaron de enviarse a ese vallejo de la finca del Salobral y se fueron acumulando y secando en espacios intermedios entre la A-4 y la R-4, donde se iban acumulando montones ingentes de sal. Se requería una solución de mayor calado y surgió un proyecto totalmente novedoso, la creación de unos “saladares seminaturales” que, supuestamente, incrementarían y potenciarían la vegetación objeto de protección en esta Microrreserva, pues estos nuevos saladares artificiales se crearían con las salmueras procedentes del túnel, con poco caudal todo se evaporaría, creando un lecho de sales sobre los que se repoblaría con especies halófilas, y si había más caudal se desviaría a la cabecera del arroyo Salinas.

Balsas o saladares seminaturales, pero por qué no pudo ser en la cara norte del túnel:

         Adif solicitó la expropiación forzosa de los terrenos necesarios para la creación de estas balsas artificiales y la finca fue expropiada para aplicar las actuaciones determinadas en el “Estudio básico de medidas ambientales correctoras en el entorno del Túnel del Regajal”, supuesta solución que cuenta con el respaldo de la Dirección General de Política Forestal y Espacios Naturales del Gobierno de Castilla la Mancha. El proyecto gozó en un tiempo record de una resolución, de 31 de enero de 2018, donde se formuló un Informe de Impacto Ambiental que no ve que pueda producir impactos adversos significativos en la fauna y flora.

Proyecto de actuaciones, recuperación arriba y balsas (verdes) abajo

Las formas (hay que ponerse en la piel de los propietarios) y todo el procedimiento estuvo viciado en todo momento, incluso yo pude constatar el inicio de las obras, sin la autorización de la propiedad, sin notificación previa, sin que se hubiese llegado a ningún acuerdo ni firmas, ni compromiso económico respecto a dicho acto administrativo. La propiedad quedó como un convidado de piedra ante el desarrollo de los acontecimientos, ni siquiera desde el movimiento ecologista se pudo o se supo apoyar sus demandas, otros convidados de piedra.



No se tuvieron en cuenta los argumentos de que se ponía en riesgo la Microrreserva, sus especies y su natural funcionamiento hidrológico. También se está arriesgando la propia vegetación del arroyo Salinas que posee la única población madrileña del taray halófilo Tamarix boveana, poniéndolo aún más en riesgo, después de un envenenamiento químico hace varios años y un incendio hace dos. Por cierto, incendio que se llevó buena parte de la finca El Regajal, con su mariposario y las instalaciones de interpretación de la naturaleza que poseía y que no se han vuelto a recobrar, toda una desgracia para el municipio de Aranjuez, que también sufrió otro incendio el año pasado en la finca de Valmayor, localidad clásica del escaso pítano (Vella pseudocytisus). También se intentó recabar el apoyo de la Comunidad Europea, pero al no entrar estos terrenos en el ámbito concreto de Hábitats de Interés Comunitario, se descartó dicho apoyo.

Tarayal de Tamarix boveana en el arroyo Salinas, ahora recuperándose

Ahora, solo queda ver cómo se desempeña el plan. Ver unos saladares que, de manera totalmente antinatural, no estén en un fondo de un valle, sino en la parte alta de la ladera vertiente al arroyo salinas, con sus drenajes, teóricamente protegidos para avenidas, rompiendo el natural discurrir de las aguas en sus vaguadas, que en esta finca, a parte de los saladares, tienen una vegetación muy peculiar y cada día más escasa, la de las aguas dulce/salobre, con especies como Cochlearia glastifolia, Linum maritimum, Oenanthe lachenali, el almorchín Schoenus nigricans, Teucrium scordium, Thalictrum speciosissimum, etc. También estaría bien saber de dónde van a sacar esas especies halófilas para las balsas, pues no son plantas que se vendan en viveros.

Humedales algo salobres con plantas poco comunes como
Con Teucrium scordium o el amarillo Linum maritimum

Por el lado positivo, se ha procedido a la recuperación del arroyo del vertido de salmuera inicial, sin abuso de maquinaria y es de suponer que, en breve, la vegetación natural aledaña reconquistará esta vaguada, si es que la omnipresente olivarda Dittrichia viscosa no conquista todo antes con su poder de expansión.


Una muestra de los cambios producidos en el territorio en unos pocos años

Es una pena los miles de euros gastados de esta manera y con esa prepotencia. Al parecer, no se han barajado otras opciones o no se ha llegado a saber por qué, una salida lógica de la salmuera, por gravedad, a la parte norte y madrileña del túnel, donde se podrían haber recreado los saladares artificiales en esa zona, sin poner en peligro y afear la magnífica Microrreserva del Salobral de Ocaña.

Saladares y estepas yesíferas, joyas del Salobral de Ocaña

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...