sábado, 26 de septiembre de 2026

El incendio del Valle del Tiétar. El pirocúmulo de Casavieja


Día 26 de julio de 2026, un día nefasto para la naturaleza española y para todo el entorno de Gredos, aunque la cosa ya se veía venir desde el 22 de julio en que se inició el mayor incendio español de la era moderna en Burgohondo, por unos trabajos ilegales para construir una pista ganadera en lo alto de la sierra. Se empezó a ver que no se podía contener el incendio, un incendio que en un par de días recorrió toda la ladera norte de Gredos oriental, a pesar de haber bastante bosque de roble, que arde mucho peor que el pino, a pesar de la abundancia de grandes superficies de pedreras en esas laderas o a pesar de que el fuego para cruzar la montaña de norte a sur, por una zona llena de pastizales y de piornales de escaso porte. 

Cartel de la Junta CL previo al incendio. Aunque a algunos ganaderos,nadie les va a decir lo que tienen que hacer

Nada de eso bastó para controlar ese fuego en esos lugares señalados, lugares donde solo con un poco de esfuerzo, se hubiese logrado perimetrar e impedir el avance del fuego hacia el sur de la cordillera por toda esa zona cimera de rocas, pastos ganaderos y piornales de escaso porte. Pero al parecer, influyó mucho el trágico comienzo de la temporada de incendios, con trece muertos calcinados en Los Gallardos, Almería, desde ese momento la prioridad absoluta ha sido la protección de personas y casas, lógico, pero también esto ha derivado en que se haya desatendido la extinción del avance del fuego, lo que también lógicamente, ha multiplicado la necesidad de más protección a más personas y más posesiones, y así en una creciente espiral inabarcable. De esta manera se llegó a un punto, principalmente el día 26 de julio, en que apenas se podía combatir el fuego, por la prioridad absoluta de, primero, evacuar, y después, intentar salvar los pueblos que iban siendo progresivamente cercados por las llamas en un rápido y devastador avance de los distintos frentes del fuego.


Ya eran “los fuegos”, no el incendio de Burgohondo, ya no era un incendio abulense, ahora la mala suerte, unas condiciones meteorológicas nefastas, aunque mayormente heredadas de una temporada de record de sequedad y altas temperaturas, y una gestión discutible, propiciaban la unión o casi, del gran incendio inicial de Burgohondo, con otro iniciado en la urbanización el Pinar, en Toledo, en los pinares de pino piñonero de Almorox  (22 de julio) y otro incendio más, en Madrid, iniciado a escasos metros del Parque de bomberos de San Martín de Valdeiglesias (que quemó sus instalaciones externas con varios coches incluidos), por el incendio de un coche en el arcén de la M-501 entre Pelayos y San Martín (iniciado el 23 de julio). Ojo, que ya es al menos la segunda vez (el de Ávila de2025 de las 21.000has.), también en Selas GU este año) que un coche al borde de la carretera, y avisando al 112, provoca un incendio descomunal.

El fuego en el dique de Burguillos tras arrasar la Reserva Natural del Valle de Iruelas

Por imperiosas necesidades operativas, afortunadamente, se trató como un único incendio bajo un mando único, para evitar veleidades o rencillas autonómicas que ya comenzaban a usarse como arrojadiza arma política (Ayuso mediante), tras declararse por primera vez la “emergencia de interés nacional”. Finalmente el 30 de julio, el fuego se controló pasando a un nivel 2 y devolviendo la gestión a las CCAA; tras arrasar unas 77.000 has. ha sido calificado como el mayor de la historia de España. 


       Muchos opinan que se sacrificó el valle del Tiétar para salvar la poblada sierra madrileña occidental y que no llegase al emblemático Escorial, lo que sí que está claro es que hubiera sido fácil controlar que el incendio, que ya estaba entrando en El Tiemblo, no entrase en la vertiente sur, como finalmente lo hizo. Pero, también hay que comprender que estaban totalmente desbordados, por un perímetro gigantesco y una virulencia del fuego totalmente monstruosa como señalo más abajo.



En esa difícil situación, el 26 de septiembre un incendio “fuera de la capacidad de contención de los bomberos”, impuso la evacuación total en aras de salvar vidas humanas, esa situación colapsó carreteras y fuerzas de seguridad, dejando inoperativas las comunicaciones a efectos de la extinción del incendio. Máquinas y cuadrillas se dedicaron abrir pequeños cortafuegos y atacar puntos de peligro para la población, aunque en los pueblos quienes actuaron fueron mayormente los propios vecinos que no quisieron evacuarse para así poder ayudar. La verdad es que, vista la dimensión del peligro, es verdaderamente difícil de creer que no se produjeran víctimas mortales, hay que reconocer ese acierto, pero el daño infligido a nuestra naturaleza ha sido descomunal, una gigantesca herida que entre todos debemos cuidar y curar que tardará años en cerrarse.

Campos calcinados al este de Casavieja

Yo también quise quedarme a defender el pueblo y el monte, pero tuve que evacuar y llevarme a la familia a lugar seguro, el toque de atención recibido desde un helicóptero nos terminó de convencer y allí quedó todo, a la sombra de la enorme montaña de humo que se cernía sobre nosotros. Y sobre esa enorme y fatídica nube es de lo que trato en las fotos que acompañan este texto. Nubes que hace no muchos años, las denominaron como pirocúmulos, cúmulos creados por la acción del fuego, lo que puede desembocar en pirocúmulonimbos, nubes de tormenta creadas a partir de un fuego.

Pirocúmulo en plena formación, aunque finalmente no llegó por poco a pirocumulonimbo

Ya desde 2004 en que ví donde vivo, como sobre la marcha y encima de un fuego sobre unos pinares cercanos al Manzanares, se formaba una vertical columna de humo cuya altura y volumen iba creciendo por momentos hasta degenerar en un gran cúmulo que, como una enorme coliflor seguía creciendo en grandes burbujas de nube que nacían una de otras. A la hora ya tenía encima una oscura nube como las de tormenta, es decir, un cumulonimbo que amenazaba con ponerse a tronar y llover, como finalmente hizo, aunque sin demasiada lluvia. Aquella situación era de inestabilidad y la nube, no necesitó demasiado para desarrollarse. Esta vez, sobre Casavieja-Piedralaves, no había inestabilidad, sino un buen anticiclón de verano, si hubiese habido un mínimo de inestabilidad, incluso el propio pirocúmulo hubiera podido ayudar a extinguir el fuego con su lluvia.

Arriba del todo, sedosos pileus, nubes altas muy propias de nubes de tormenta

Las situaciones de inestabilidad, forzadas en este caso por el terrible calor creado por las llamas, crean tensiones en la atmósfera que pueden llegar a crear por si solas una tormenta, a base de condensar en altura, la enorme cantidad de vapor de agua creada con el fuego y elevada a las capas altas de la atmósfera. Esas tensiones suelen resolverse en bruscos movimientos de aire; aires que se elevan al calentarse que se enfrían en altura y que caen por su propio peso sobre aires más calientes y menos densos situados bajo ellos.

Poco al sur de Casavieja, bosque mixto, mucho más incendiado de lo que parece

       Se produce lo que se llama reventones, reventones térmicos o microrreventones (microburst), por la escala menor de lo acostumbrado para masas de aire de importancia meteorológica, pero con una gran virulencia. Como cuando cae un fuerte chubasco bajo un cumulonimbo, pero dado que no hay tal inestabilidad, ni cumulonimbo, lo que cae es una masa de aire, chocando contra la superficie, calentándose en esta bajada y desparramándose con gran velocidad en todas direcciones, o por gravedad, hacia las áreas más bajas, hacia valles o vegas. Dura poco tiempo, pero tiene mucha intensidad o velocidad puntual, como me contaron o como pueda verse en algún video.

Ese puntito blanco es un helicóptero, todavía lejos de la enorme masa de humo y fuego que pretende combatir



La enorme nube que veíamos crecer por momentos, desde el oeste, sobre Casavieja-Piedralaves-La Adrada, y bajo la que veíamos desaparecer avionetas como abocadas a perecer bajo la pisada de un gigante, se vino abajo y al legar a la superficie en llamas, desparramó el fuego, pavesas y hasta palos encendidos, en todas direcciones, llevando el fuego a extenderse y superar barreras como por ejemplo la carretera CL-501 valle abajo, por donde el fuego no había corrido hasta ahora, quemando encinares y pinares de piñonero en las inmediaciones del río Tiétar. Aunque el día anterior se evacuaron pueblos toledanos como La Iglesuela, Sartajada e incluso Almendral de la Cañada al otro lado del Tiétar, este nuevo impulso propagó nuevas llamas en esa dirección y reavivó focos ya trabajados.

Muchos de los alcornoque, preparados par el fuego con su abrigo de corcho, rebrotarán en primavera

Tal vez, no lo sé seguro, pudiera ser la explicación a multitud de áreas en estos pinares que están como quemadas a medias, como si les hubiera pasado una rápida llamarada por encima, sin tiempo a prender bien, pero torrando las copas, frente a otras áreas vecinas sin apenas árboles quemados. No todo se quemó, no es como por la parte madrileña del pantano de San Juan, donde parece que no se salva nada, todo está completamente quemado de arriba a abajo. Incluso llama la atención áreas que aparecen totalmente negras, sin relieve del arbolado, todo igualado, fueron áreas donde había muchos pinos por metro cuadrado y a la misma altura, verdadera gasolina para el fuego, masas y masas, no mal gestionadas, sino simplemente sin gestionar en absoluto.



Casi por masoquismo y por hacer alguna foto, fui por Casavieja y me quedé impresionado, todavía quedaban puntos con humos saliendo del suelo, a casi una semana después, todavía estaban trabajando y seguía instalada esa trágica atmósfera de tono gris azulado y olor a muerte negra. Abajo, los prados, los fresnos, hasta los alisos de los arroyos estaban achicharrados, me cuesta imaginarme el porqué de toda la hierba quemada.

Alisos y fresnos calcinados a pesar de ser tan verdes y tener tanta agua en sus hojas

Dicen que estos incendios tan grandes, de sexta generación los llaman, pueden crear su propio clima. Al menos en este caso, fue real. Oía decir que el viento propagó el fuego, cuando veía esos días que no hacía viento o no era un factor reseñable. Pero claro, donde corren las llamas, las corrientes ya son otra cosa, ya no son las condiciones generales que les dan en el parte meteo a los bomberos; lo que solo pasa en unos pocos fuegos es que cuando se quema tanta materia en tan poco tiempo, ya intervienen fuerzas y temperaturas que desarrollan procesos meteorológicos adversos de una magnitud importante, como la aparición de vientos a microescala o fenómenos particulares que ocurren en las capas de aire inmediatamente por encima del fuego, como el caso de los pirocúmulos. 



       Todo esto lo digo a pesar de que siempre he pensado que lo de “sexta generación” era otra excusa, como lo de la “primavera lluviosa” o lo “accidentado del terreno” o “las condiciones meteorológicas adversas” para esquivar responsabilidades tras los numerosos fracasos a la hora de gestionar un incendio, de lo que por cierto, nunca ha existido una depuración de responsabilidades (llamativo estos últimos años en el caso de Castilla y León), siempre se han dado por buenas esas excusas. Poco hay mejor para la naturaleza que una primavera lluviosa, aunque promueva una mayor biomasa, esto y lo demás, son cosas con las que ya hay que contar en un trabajo que cada vez debería ser más profesional y más apoyado económicamente, aunque sin dada, mucho más en la prevención que la extinción. Desde aquí, por supuesto, dar las gracias a los voluntarios que en Mijares lograron para el frente occidental del fuego.

Gavilanes viendo con terror las dimensiones de la catástrofe que se acercaba

Ahora toca sufrir las consecuencias, por desgracia ya lo he vivido más veces, ahora, durante un par de años, habrá graves problemas de erosión en unas montañas tan empinadas y tan despojadas de su manto protector, sin duda el pantano del Rosarito se verá mucho más colmatado, pues ahí es donde va a parar, en primera instancia, todos los suelos, cenizas y arenas arrancadas de estas laderas. En las clásicas pozas de las gargantas, no se podrá bañar nadie, porque estarán cubiertas de sedimentos hasta arriba. Pasarán meses y meses, con problemas en el agua para consumo humano, los manantiales brotará menos agua y muchos se secarán, incluso hasta que no se recupere bastante el manto verde, los veranos serán todavía más cálidos, por no atenuarse la temperatura con la humedad, sombra y frescor que dan los bosques.

Una de las campañas anti-erosión más tempranas de todas. Una buenísima iniciativa

He leído mucho y he buscado mucho por internet, hay mucha gente que está moviéndose ya, no solo para replantar, semillar, sino también para poner barreras a la erosión que es la tarea más perentoria ahora mismo, antes de que lleguen los chubascos otoñales que, en estas tierras del Tiétar, suelen ser muy intensos. Hay que movilizarse, algunos pueblos, como Pedro Bernardo, llevan años moviéndose y plantando, probablemente sean quienes más incendios han sufrido en sus carnes, pero están surgiendo asociaciones e incluso con apoyos institucionales por toda Ávila. Espero que este movimiento no ceje, cree amistados y lazos entre los distintos pueblos, para atar un futuro que se nos está yendo de las manos a todos. Si no nos movilizamos ahora con la que nos ha caído, nunca lo haremos.


Merece la pena profundizar un poco:

https://ctxt.es/es/20260901/Firmas/55190/Ramon-Almansa-incendios-forestales-prevencion-inversion-reavivar-medio-rural-cambio-climatico.htm

https://www.eldebate.com/espana/castilla-y-leon/20260728/casavieja-pueblo-abulense-sobrevive-escenario-guerra-luz-agua_444145.html

https://ctxt.es/es/20260901/Politica/55076/Gorka-Castillo-incendio-abandono-desastre-ecologico-fuego-valle-del-tietar.htm

file:///C:/Users/kikel/Desktop/ARBA%20Fuegos/Piroc%C3%BAmulo%20Casavieja/Incendio%20de%20Burgohondo%20(%C3%81vila)_%20an%C3%A1lisis%20t%C3%A9cnico%20y%20evoluci%C3%B3n.html

https://ugtspmadrid.es/ugt-cuerpo-de-bomberos-de-la-comunidad-de-madrid-denuncia-la-situacion-del-parque-de-bomberos-de-san-martin-de-valdeiglesias-y-solicita-actuaciones-urgentes/

https://www.facebook.com/reel/2721859144898795

https://es.wikipedia.org/wiki/Incendios_forestales_en_Espa%C3%B1a_de_2026





viernes, 31 de julio de 2026

La Microrreserva del Salobral de Ocaña y los saladares seminaturales de Adif

 


    La finca de El Regajal en término de Ontígola, provincia de Toledo, posee en su interior la que probablemente sea la mejor manifestación de ecosistemas salinos de toda la cuenca del Tajo, cuyo alto valor ecológico ha dado pie a su declaración como Microrreserva del Salobral de Ocaña (ES4250008), incluyéndose ésta, en la Zona de Especial Conservación (ZEC) de las Estepas Salinas de Toledo, apareciendo afloramientos salinos de inundación temporal, donde se forman costras salinas que albergan especies de flora y hábitats, altamente especializados y sumamente escasos, no solo en España, sino en toda Europa.

Cartelería del Saladar, abajo eflorescencias salinas


    Las estepas salinas de Toledo son unos espacios naturales más desconocidos por la población, pero más valorados por la comunidad científica y es uno de los hábitats más escasos de toda la Comunidad Europea. Estos hábitats llevan aparejado la presencia de especies altamente especializadas en su adaptación a una altísima salinidad, algo relativamente común en nuestras costas, pero sumamente raras en el interior peninsular.

Orzagas (Atriplex halimus) y abajo la crassicaule Suaeda spicata
Albardinal con calveros con Suaeda vera y el escaso coralillo (Microcnemum coralloides)

    Hoy se va a tratar aquí un caso bastante lamentable, sobre todo en su tramitación y sus formas, donde aparecen más cuestiones que respuestas y donde describiremos un lavado de imagen, lo que hoy se llama un “Greenwashing” por parte de Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias), una de las mayores empresas de este país. Todo depende mucho de cómo se cuenten las cosas, lo que en este caso es muy importante, pero objetivamente las cosas tienen una lógica bastante retorcida, no es un proyecto coherente y con “guiños” al ecologismo, como pretende su publicidad, sino todo lo contrario.

El Salobral de Ocaña, en Toledo, desde lo alto del límite fronterizo con Madrid
Rodalillo del poco común Limonium latebracteatum en medio del almajal de Sueada vera

    Todo parte del diseño del trazado de la línea de Alta Velocidad Madrid-Levante, una línea que atraviesa el término de Aranjuez en la Comunidad de Madrid y el de Ontígola, en Castilla la Mancha. La Alta Velocidad tiene unas precisas exigencias de ingeniería en materia de radio de curvas o pendientes, muy diferente al tren convencional. También la creación de este túnel se vendió como un brindis a las mariposas protegidas de la Reserva de El Regajal de Aranjuez, cuando realmente, para pasar del valle del Tajo a la Mesa de Ocaña, la inclinación de vía requerida, obligaba a la construcción de este túnel.

Esquema situación, con el túnel y la evacuación de salmueras

    Una obra salomónica que, a pesar de un derrumbe parcial y teniendo en cuenta la alta complejidad lito-hidro-geológica del tramo tunelado, con un trazado que pasaba de unas arcillas expansivas a una sucesión de yesos y sales (glauberita, halita y anhidrita), ofrecía grandes problemas de expansividad, derrumbes, corrosión, lixiviación y cruce de fallas, sobre materiales blandos. Incluso la excavación cortó un acuífero colgado, origen del problema aquí tratado. Por todo esto, realmente y a pesar de la controversia política inicial, se puede presumir que su construcción y puesta en uso, finalmente ha sido un alarde geotécnico y un hito de la ingeniería española.

Salida norte del túnel que sigue teniendo salida de salmueras a pesar del bombeo a la salida sur

    En esta construcción del Túnel del Regajal de la Línea de Alta Velocidad Madrid-Levante, se produjo en 2008 un corte de un nivel freático salino que llevó a un afloramiento continuado de salmueras. A este problema y, provisionalmente, se le dio salida bombeando la salmuera desde el punto de origen, al norte, en la Comunidad de Madrid, hasta la salida sur del túnel, en la Comunidad de Castilla la Mancha, donde se vertía en una cercana vaguada, perteneciente a la cuenca del Arroyo de las Salinas, en la inmediata vecindad de la Microrreserva del Salobral de Ocaña. Toda esa vaguada, un hábitat protegido por ser vegetación sobre yesos, también integrada, primero parcialmente y posteriormente en su ampliación en la Z.E.C. Estepas Salinas de Toledo, quedó muerta y teñida de blanco.

El área muerta por las salmueras y recuperándose ya el año pasado

    El problema podía ir a mayores y había que solucionar el problema, de hecho, tras la muerte de la vida animal y vegetal en esa vaguada, el cauce empezó a profundizarse y abarrancarse. Finalmente, las salmueras dejaron de enviarse a ese vallejo de la finca del Salobral y se fueron acumulando y secando en espacios intermedios entre la A-4 y la R-4, donde se iban acumulando montones ingentes de sal. Se requería una solución de mayor calado y surgió un proyecto totalmente novedoso, la creación de unos “saladares seminaturales” que, supuestamente, incrementarían y potenciarían la vegetación objeto de protección en esta Microrreserva, pues estos nuevos saladares artificiales se crearían con las salmueras procedentes del túnel, con poco caudal todo se evaporaría, creando un lecho de sales sobre los que se repoblaría con especies halófilas, y si habiese más caudal, se desviaría a la cabecera del arroyo Salinas.

Balsas o saladares seminaturales al sur del túnel, pero ¿por qué no pudo ser en la cara norte?

    Adif solicitó la expropiación forzosa de los terrenos necesarios para la creación de estas balsas artificiales y parte de la finca fue expropiada para aplicar las actuaciones determinadas en el “Estudio básico de medidas ambientales correctoras en el entorno del Túnel del Regajal”, supuesta solución que cuenta con el respaldo de la Dirección General de Política Forestal y Espacios Naturales del Gobierno de Castilla la Mancha. El proyecto gozó en un tiempo récord de una resolución, de 31 de enero de 2018, donde se formuló un Informe de Impacto Ambiental, plagado de errores, que no ve que pueda producir impactos adversos significativos en la fauna y flora.

Proyecto de actuaciones, recuperación arriba y balsas (verdes) y detalles técnicos abajo


    Las formas (hay que ponerse en la piel de los propietarios) y todo el procedimiento estuvo viciado en todo momento, incluso yo pude constatar el inicio de las obras, sin la autorización de la propiedad, sin notificación previa, sin que se hubiese llegado a ningún acuerdo ni firmas, ni compromiso económico respecto a dicho acto administrativo. La propiedad quedó como un convidado de piedra ante el desarrollo de los acontecimientos, ni siquiera desde el movimiento ecologista se pudo o se supo apoyar sus demandas, otros convidados de piedra.

De un ya poco común paisaje natural a uno cada vez más transformado. Abajo rincón de albardinal con las protegidas Senecio auricula y Lepidium cardamines

    No se tuvieron en cuenta los argumentos de que se ponía en riesgo la Microrreserva, sus especies y su natural funcionamiento hidrológico. También se está arriesgando la propia vegetación del arroyo Salinas que posee la única población madrileña del taray halófilo Tamarix boveana, poniéndolo aún más en riesgo, después de un envenenamiento químico hace varios años y un incendio hace dos. Por cierto, incendio que se llevó buena parte de la finca El Regajal, con su mariposario y las instalaciones de interpretación de la naturaleza que poseía y que no se han vuelto a recobrar, toda una desgracia para el municipio de Aranjuez, que también sufrió otro incendio el año pasado en la finca de Valmayor, localidad clásica del escaso pítano (Vella pseudocytisus). También se intentó recabar el apoyo de la Comunidad Europea, pero al no entrar estos terrenos en el ámbito concreto de Hábitats de Interés Comunitario, se descartó dicho apoyo.

Tarayal de Tamarix boveana aguas abajo del arroyo Salinas. Recuperándose de todo tipo de agresiones y hora a ver si se adapta a un cauce cada vez más intervenido

    Ahora, solo queda ver cómo se desempeña el plan de Adif. Ver unos saladares que, de manera totalmente antinatural, no estén en un fondo de un valle como deberían, sino en la parte alta de la ladera vertiente al arroyo salinas, con sus drenajes, teóricamente protegidos para avenidas, rompiendo el natural discurrir de las aguas en sus vaguadas. Vaguadas que en esta finca, a parte de sus importantes saladares, posee una vegetación muy peculiar y cada día más escasa, la de las aguas dulce/salobre, con especies cada día menos comunes, como Cochlearia glastifolia, Linum maritimum, Oenanthe lachenali, el almorchín Schoenus nigricans, Teucrium scordium, Thalictrum speciosissimum, etc. También no estaría de más saber de dónde van a sacar esas especies halófilas para las balsas, pues no son plantas que se vendan en vivero.

Vaguada salobre con juncos, fenal y Cochlearia glastifolia
Los cada día más raros Teucrium scordium y Linum maritimum

    Por el lado positivo, se ha procedido a la recuperación del arroyo del vertido de salmuera inicial, sin abuso de maquinaria y es de suponer que, en breve, la vegetación natural aledaña reconquistará esta vaguada, si es que la omnipresente olivarda Dittrichia viscosa no conquista todo antes con su poder de expansión.

Así debería quedar el área restaurada, era el momento previo a la inyección de las salmueras

    Es una pena los miles de euros gastados de esta manera y con esa prepotencia. Al parecer, no se han barajado otras opciones o no se ha llegado a saber por qué, una salida lógica de la salmuera, por gravedad, a la parte norte y madrileña del túnel, donde se podrían haber recreado los saladares artificiales en esa zona, sin poner en peligro y afear la magnífica Microrreserva del Salobral de Ocaña. Tal vez pueda ser porque la propiedad, de la también ecológicamente magnífica finca de la Flamenca, pertenece a unos "grandes de España" con su influencia sobre la administración en este mundo de relaciones y pleitesías, no lo sé y probablemente nunca lo sabremos.

Dos hábitats protegidos del Regajal, los saladares (Háb. 1510) y las estepas yesíferas (Háb. 1520)


MAS INFORMACIÓN:

https://almanaquenatural.blogspot.com/2025/09/los-saladares-del-tajo.html


https://almanaquenatural.blogspot.com/2025/10/la-vegetacion-del-aljezar-madrileno.html


https://almanaquenatural.blogspot.com/2025/12/campos-barrancos-y-aljezares-del.html



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