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domingo, 24 de junio de 2012

El motociclismo arrasa un rincón del Parque del Sureste de Madrid


Dada la cercanía a Madrid y ciudades de su extrarradio, la naturaleza de estos campos está sometida a todo tipo de agresiones, entre las más comunes y dañinas están el vertido de basuras y escombros, y la práctica del motocross, en todas sus variantes: enduro, trial, quads, etcétera, que en teoría solamente se pueden practicar en los lugares expresamente autorizados y acondicionados para ello; pero cualquier chaval (y no tanto), se puede coger la moto y meterse por donde quiera, dado que la vigilancia es muy escasa y tiene una jornada laboral limitada.

Antes había rodadas pero ahora con el campeonato, son calles
  
            Aunque aquí la población, en general, no aprecie la riqueza natural del entorno donde habita, los valores naturales de esta zona madrileña son enormes. Aquí se da una mezcla de ecosistemas poco común en la península, una mezcla de litologías que impone una variada vida vegetal,  como son las peculiares plantas de suelos de yesos, de las sales y de las dolomías, junto con calizas y fértiles suelos aluviales. El relieve es muy variado, desde la vega a las lomas pasando por altos cantiles. Habiendo tant variedad de nichos ecológicos, así es de variada la vida que los habita.
            Recuerdo hace años ver a jóvenes naturalistas e investigadores marchar para la Sierra en busca de descubrimientos, para luego a los pocos años cambiar de mentalidad y asombrarse con los descubrimientos biológicos realizados en las áreas más bajas e incluso cercanas a Madrid. En esto tiene mucho que ver la idea anglosajona generalizada de la belleza natural: bosques, lago y montañas con nieve; lejos, que no ausente, de la realidad ecológica de nuestro solar patrio.

Aspecto de las laderas con aulagar-retamar antes del campeonato

    Un domingo hace poco pasaba entre la M-50 y la Radial-3 hacia el Jarama, cuando vi una gran nube de polvo que me llamó la atención, poco más adelante pude ver desde el coche un montón de motos y gente. Toda esa nube de polvo provenía del enorme destrozo que las motos estaban ocasionando en este magnífico rincón madrileño. Se trataba de una prueba del Trofeo Comunidad de Madrid de Tramos Cronometrados Enduro organizado por el club MotoCra de Vicálvaro y, por supuesto, autorizada por la Junta de Distrito de Vicálvaro, que parece "apostar por el deporte" a costa de su último rincón natural.

Todas las laderas asurcadas, al fondo la M-50 y la R-3
  
El año pasado un día antes del campeonato, casualmente, pudimos comprobar el balizamiento y señalización del trazado del circuito. Enterados del campeonato en un lugar tan valioso y a base de llamadas y denuncias, se consiguió parar la prueba en el último momento. Este año hemos llegado demasiado tarde. La colaboración de las autoridades se realizó muy a regañadientes y el posterior cabreo de los organizadores mayúsculo, incluyendo todo tipo de amenazas e insultos, tras localizarnos alguna dirección de correo. Pero parece que ha servido de bien poco, a tenor de los hechos.

Troncos y raíces destrozados entre las rodadas

Este es un rincón muy bien conservado por encontrarse rodeado de infraestructuras que lo incomunican, lejos de núcleos urbanos y en tierra de nadie, es sólo parcialmente Parque del Sureste, es medio de Rivas, medio de Vicalvaro y es de difícil acceso. Pero eso mismo es lo que ha llevado a su indefensión a pesar de ser L.I.C. (Vegas, cuestas y páramos del sureste de Madrid) y Z.E.P.A. (Cortados y cantiles de los ríos Manzanares y Jarama).

  
Hoy me he acercado a ver los destrozos, este rincón lo tengo muy paseado y a pesar de estar cerca de la M-50 y de la R-3, no deja de tener una naturaleza rica y en muy buen estado. Estas cuestas y vaguadas ya estaban tocadas, como casi todas, por los senderos de las motos, pero ahora el destrozo ha sido enorme, la cantidad de tierra removida y las plantas deshechas son apreciables desde lejos. El enrevesado recorrido, con curvas reviradas y rampas para saltos, ha destrozado más allá de la primera capa de suelo. Las área de "costra" de yesos, una peculiar formación liquénica, han acusado claramente hasta el pisoteo de espectadores y jueces.

Aspecto de la costra de líquenes y alguno de sus escasos moradores: jarilla de los yesos
  
Hay que decir que se ha recogido casi toda la basura generada y que los organizadores han plantado seis almendros. Pero para demostrar su respeto por el medio ambiente, lo mejor es que nunca se hubiese celebrado aquí este lamentable evento. Pero lo peor, por muy triste que pueda parecer ahora este lugar, va a ser el momento en que lleguen las lluvias y sean canalizadas por los surcos de las rodadas, entonces la  erosión y pérdida de suelo va a ser aún mayor que la actual.

Buenas intenciones pero poca coherencia

Estoy seguro de que la práctica de este “deporte” es muy disfrutona, y que el garabateado recorrido, también lo es. Pero hay “deportes” que no hacen sino ensordecer, molestar y excluir otros tipos de disfrute o peor aún, destrozar el lugar donde se realizan. Solamente por esto deberían prohibirse tajantemente, salvo en circuitos expresamente habilitados para su práctica. Ya el colmo es que se practiquen en lugares de alto valor ecológico o en lugares protegidos.

¿Qué pasará aquí cuando lleguen las lluvias?   Hace poco era una ladera uniformemente vegetada
  
Las razones para respetar este lugar son sobradas:

1) Es un lugar en magnífico estado de conservación con gran variedad de comunidades vegetales que, aunque sin apenas presencia arbórea, posee una riqueza difícil de encontrar en otros lugares del entorno. En la vecindad de áreas urbanas y degradadas.

2) La presencia de especies muy poco comunes en todo Madrid, como el azafrán silvestre Colchicum triphyllum, Klasea o Serratula flavescens, Geropogon hybridus, Asperula aristata, la salina Plantago maritima en una abundancia única en Madrid, albardín Lygeum spartum y comunidades únicas en la zona como el pastizal de Brachypodium retusum, etc.

El pequeño albardinal (Lygeum spartum) más cercano a Madrid capital, se salvó por los pelos

3) La enorme fragilidad de este medio. Los suelos sobre yesos son enormemente frágiles, y una vez perdida la capa superficial del suelo, tienen una larga y difícil recuperación. Una importante parte de estos suelos está formada por la llamada "costra yesífera" hecha de líquenes que acolchan y protegen el mínimo suelo subyacente, pero esta capa es aún más débil que los suelos anteriores. El resto (calizas, dolomías y sílex), a pesar de gozar de una buena capa de suelo rico en materia orgánica, por su orientación, si se asurcara, quedaría expuesto a su desecación y posterior arrastre en época de lluvias.

4) El gran potencial arqueológico de este enclave, con canteras y minas de sílex trabajado in situ, al igual que en el muy cercano yacimiento de Casa Montero.

El llantén de salina (Plantago maritima) en su mejor población madrileña

5) Por alguna razón difícil de explicar, estos terrenos quedaron en contacto, pero fuera del Parque Regional del Sureste, y para acceder a ellos hay que atravesarlo, (zona de protección B1), lo que está explícitamente prohibida en el P.R.U.G. del parque.

Hay otras muchas razones, entre ellas todas las "legales" que provocaron que el año pasado fuera "ilegal" este campeonato, aunque parece que este año, como nadie lo ha denunciado a tiempo, ha sido "legal".

El muy escaso Geropogon hybridus en una de sus últimas poblaciones madrileñas

Esta zona ya está bastante vapuleada a nivel particular por moteros y desaprensivos, y a nivel administrativo por la instalación de grandes infraestructuras que han fraccionado todos estos cerros, con la M-50, la R-3, gasoductos, canalizaciones, el AVE y un largo etcétera. Por otro lado el Ayuntamiento de Rivas, que debería velar porque no se hubiese producido este acto, arrasó todas las zonas cimeras hacia el oeste, en un delirio urbanizador absolutamente desproporcionado para las necesidades de Rivas y más aún para los tiempos que corren.
La solución más lógica y económica, pasaría por la protección efectiva de todas las erosionables cuestas que hay entre los llanos de Vicálvaro-Coslada, hoy prácticamente urbanizados y llenos de grandes infraestructuras, y el Parque del Sureste que ocupa las vegas, sus bosques de ribera, los cantiles y la primera franja tras éstos. Son pocas hectáreas y en muy buen estado de conservación, y pueden ser un futuro “pulmón” y un área de esparcimiento de los actuales y futuros desarrollos, y siempre es mejor y más barato, tener un buen Parque Natural que una zona ajardinada artificial.
El Cristo de Rivas, los cantiles y vegas del Jarama a menos de1km de las motos
  
Además estos lugares están llenos de joyitas botánicas, entomológicas y geológicas; hay interesantes yacimientos antropológicos y el derruido castillo del Duque de Rivas que sobrevuela la famosa ermita del Cristo de Rivas, que aún conserva una de las mejores olmedas madrileñas y unas praderas-juncales únicas por su riqueza y composición florística.  Todo ello en un magnífico mirador sobre las vegas del Jarama, con los páramos alcarreños cerrando el paisaje por el oriente.
Por todo esto hay que pedir una protección clara y efectiva de estos lugares tan expuestos, una señalización de la prohibición de esta actividad supuestamente deportiva y, por supuesto, la depuración de responsabilidades, empezando por las instituciones que han participado en que este desastre.

 Más info: (también se puede encontrar lo del año pasado)
https://sites.google.com/a/arbabajojarama.com/herbario/el-motociclismo-arrasa-con-el-parque-del-sureste

martes, 27 de marzo de 2012

La Laguna del Aceite (Ivan III)



El pasado sábado realizamos otra marcha más para llamar la atención de nuevo, sobre el mortífero abandono que sufre la laguna del aceite de Arganda. Como explicaba en otra entrada, (con la coletilla de -Ivan II- por ser la segunda entrada sobre el tema y tener claro que había serie para rato), la laguna Chernóbil se formó por el vertido continuado de aceites industriales durante casi 20 años. Estos aceites y otros muchos vertidos más, realizados, no con la complicidad, pero si con la connivencia o falta absoluta de control de la C. H. del Tajo, la Comunidad de Madrid (hoy “el Rincón de Espe”) y el Ayuntamiento de Arganda.

  
Este residuo ha ido evolucionando químicamente hasta crear una sopa de compuestos que generan un olor químicamente nauseabundo de una acidez mortal. Ave que aterriza engañada allí por creer que es una de las muchas lagunas de la zona, muere en escasos instantes. No solo eso, al parecer la laguna ha ido creciendo en profundidad al ir corroyendo su base.
La laguna, como se puede apreciar en una imagen de Google, está en pleno corazón húmedo del Parque Regional del Sureste de Madrid, una isla de enorme riqueza ornitológica en un entorno cada vez más urbanizado y maltratado por todo tipo de infraestructuras.


 La marcha transcurrió desde el metro de Rivas Vaciamadrid hasta la laguna, pasando por el antiguo puente de hierro de Arganda y luego por la carretera de Morata hasta desviarnos hacia la laguna, justo en el desvío hay una gran laguna a la que nos asomamos para ver un total de cinco vehículos en su fondo. Rara imagen esa de los coches como pecios con enormes carpas sobrevolándolos.

Unas enormes carpas se cercan al morro de una furgoneta hundida

Es una muestra más del abandono de este rincón madrileño, lo que contrasta con las contiguas Lagunas de las Madres, en buen estado por servir de parque, eco-escuela y mini picadero a los Argandeños; poco más allá están las grandes Lagunas del Porcal, que forman un conjunto que con toda probabilidad es la mayor zona ornitológica de todo el centro peninsular.


Esta vez no fue nadie a recibirnos, después de la última vez de escaso lucimiento de la depuesta gerente de GEDESMA, es preferible no dejarnos pasar dentro que nos acompañe la Guardia Civil y así no comprobar como hace poco alguien ha podido lanzar un coche al agua a pesar del vallado ni arriesgarse a ser pillados en una nueva mentira sobre lo que van a hacer con la laguna. La primera gran mentira fue la de la instalación de una fábrica de tratamiento del residuo in situ por un importe de 20 millones de euros, la siguiente fue la del traslado del vertido a un punto de tratamiento de este tipo de residuos (algo factible).


 Ahora por lo visto, según nos informa en un comunicado informativo y de agradecimiento a los participantes, Raúl Urquiaga y Antonio Martínez, (GRAMA y JARAMA VIVO), la Consejería de Medio Ambiente, tiene sobre la mesa una batería de siete acciones posibles, entre las que al parecer no figura la que realmente se está llevando a la práctica, el “pasar de todo” con la escusa de que no hay dinero. También nos cuentan que se han interpuesto peticiones a la Comunidad Europea, para que tome cartas en este asunto así como en el de la eliminación de los órganos consultivos y participativos en la política ecológica del Rincón de Espe, que aquí dio al traste con el Consejo Rector del Parque del Sureste, única vía de información y comunicación de las acciones que afectan a este espacio natural. Ambas peticiones tienen muchas posibilidades de prosperar.

Balizas, cañones sónicos y todo tipo de desechos
  
Respecto al “no hay dinero” voy a informaros de en que se ha gastado “en ecología” más de 13 millones de euros en este Rincón de Espe. Atención!!


En los montes denominados Las Calerizas, entre Patones y Torrelaguna, se produjo hace años un incendio del enebral, coscojar, encinar y jaral que lo poblaba. Con el tiempo ocurre lo bueno que ocurre en nuestro monte mediterráneo, comenzó la regeneración natural del monte, con abundante matorral y con pies de encina, coscoja, acebuche, espino negro, etc. de varios metros de altura. Hasta ahí bien y barato.
Al poco tiempo se amplió Barajas a costa de acabar con un magnífico soto del río Jarama, casualmente con una buena población de los escasos alisos madrileñós y se desvió el río.

Palabras y datos para no olvidar
  
Para contrarrestar el desagravio, se programaron unas Medidas Compensatorias, un dinero para gastar en asuntos ecológicos. Pues bien de ese dinero se han ido a tirar 13 millones y medio, (supongo que para los firmantes del cartel) en ese monte, aunque sea paradójico, ha sido peor que lo del incendio previo. Aproximadamente el doble de lo que costaría restaurar la laguna del Aceite

Izda: Plantón reciente de olivo, Dcha: acebuche de 2m arrancado por las cadenas
  
            Tras una primera repoblación por medio de hoyos, se trabajó el monte con maquinaria pesada, se pasaron cadenas para desbrozar el terreno,  se aró sobre terreno rocoso, formando en el terreno grandes caballones que durarán así decenios. Luego se ha procedido a plantar, en la solana frondosas (quejigo, encina, coscoja, acebuche,.) y en la umbría en el mejor terreno donde habrían podido agarrar las frondosas se han plantado pinos.
            Comprobados los resultados in situ se han podido ver plantones de acebuche, encinas y coscojas al lado de sus ya altos congéneres nativos destrozados, las marras de los plantones se acercan al 90% a pesar de los buenos años de lluvias y, para colmo, los montes vecinos que no ardieron tampoco se libran del desastre.

Enebro de más de dos metros arrancado de cuajo

            Como escribe (creo que Darío), al final del artículo de la web de ARBA: Si todo lo público se gestiona de este modo, nos espera la ruina. Estoy aterrado!

Otras páginas relacionadas:

miércoles, 4 de enero de 2012

Joyas botánicas acorraladas en Coslada

         Este es un trabajo que no debéis perderos,  en el blog "Mis encuentros con lo autentico"  http://lospaseosdeeritaco.blogspot.com/p/enclaves-naturales-de-coslada.html , se trata de una entrada sobre la flora de Coslada, una población del extrarradio del este madrileño aparentemente despojado de naturaleza salvaje. Desde luego las apariencias engañan, y en este caso totalmente. Hago esta minientrada, para que podáis todos enlazar a esa macroentrada (en una pestaña especifica del blog) dada su importancia, por lo que ruego toda la difusión posible. Puesta al día en otra nueva entrada mas breve pero muy dura.
             http:/ http://lospaseosdeeritaco.blogspot.com/ 2012/01/malas-noticias-para-la-biodiversidad.html


El grupo farmacéutico Cofares en su publicidad hace de la biodiversidad bandera, pero luego....

         Lo principal del asunto es una de las floras mas olvidadas por blogueros e investigadores. Se trata de los pastizales. Ni de alta montaña, ni de riberas, se trata de los majadales, los llanos sin cultivar, los eriales viejos. Hace años eran corrientes y abundantes, pero desde hace unas pocas décadas con la agricultura intensiva, los pesticidas y la explosión urbanística, se ha ido relegando toda una gran comunidad vegetal al olvido y a la desaparición.
         Pero este trabajo no tiene valor solamente por estudiar al detalle una vegetación en apariencia, degradada, sino por descubrirnos sus riquezas, en este caso enormes. El estudio de una serie de "eriales" en el entorno urbano dio con el descubrimiento de varias plantas que no estaban en la Lista Roja de las especies madrileñas, porque no se sabia ni de su existencia.
        Perfectas desconocidas para la mayoría de los botánicos, Cynara tournefortii, Malvella sherardiana y otras rarezas como Teucrium spinosum, Geropogon hybridus o Klasea flavescens pueden llegar a desaparecer para siempre, de persistir los empeños de quienes nos administran (CAM y Ayto. Coslada). Se trata de la ampliación de un gran centro de transportes (terrenos adquiridos por la farmacéutica COFARES que terminaría por eliminar los escasos pastizales de estos llanos de Coslada.

Cynara tournefortii en su única localidad del centro peninsular

         Esta localidad ya era conocida de un grupo de amigos que intentamos conocer a fondo la flora del sureste de Madrid, pero ante la gravedad de la situación y la falta de miramientos de quienes nos gobiernan respecto al medio natural, nos ha hecho emprender esta campaña para que todo el mundo sepa lo que esta pasando con unas de las ultimas joyas botánicas de Madrid.


Gracias a todos y en especial a "Eritaco" (autor de las fotos), por su trabajo y su lucha.


Última hora:     
    Comentario del científico Juan Manuel Martínez Labarga, verdadero descubridor y valedor de este enclave:   
“Además de estas especies, en esta enclave hay otras sumamente interesantes, como Teucrium spinosum, Convolvulus humilis, Serratula flavescens, Linaria caesia, Crucianella patula, Scolymus maculatus, Ziziphora hispanica, Centaurium pulchellum….. En total unas 200 especies, para un pequeño rincón menor de 10 hasAlgunas tienen aquí su única localidad conocida en todo el territorio de la Comunidad de Madrid. Sin duda un testigo de lo que eran los pastizales y barbechos, en el área periurbana de Madrid, sobre arcillas grises y marrones. Este lugar, situado en el contacto entre las arcosas que vienen del Guadarrama y los materiales sedimentarios calizo-gipsófilos de la Cuenca del Tajo, sería la representación actual más próxima al Cerro Negro, localidad clásica madrileña hoy desaparecida por la voracidad de la urbe. En definitiva, un lugar idóneo para una microrreserva de flora.”

jueves, 15 de diciembre de 2011

Semana de la Ciencia 2011 - Itinerario Geobotánico por el Parque del Sureste de Madrid


Dentro de las actividades de la Semana de la Ciencia en Madrid, venimos realizando desde hace más de cinco años unas salidas guiadas por el municipio de Rivas Vaciamadrid, a las que damos por nombre: “Itinerario Geobotánico por el Parque del Sureste”.
El Ministerio de Ciencia e Innovación, a través de la FECYT (Fundación española para la ciencia y la tecnología), realiza multitud de actividades más que se organizan en todo el territorio español. Prácticamente no hay materia que no se trate ni localidad que no tenga al menos una actividad, al menos en Madrid y sus principales ciudades.

Centro de El Campillo desde los cantiles

Los primeros años realizamos la actividad en el magnífico e hiperactivo Centro de Recursos Ambientales “Chico Mendes” del Ayuntamiento de Rivas, situado en la atalaya geográfico-paisajística del cerro del Telégrafo. Los años siguientes, a partir de las trabas impuestas por la Comunidad de Madrid a dicho centro, en el número de actividades a realizar durante la Semana de la Ciencia, conseguimos no suspender la actividad y trasladarla  varios km más al oeste, al Centro de Estudios Ambientales de la laguna de El Campillo, centro dependiente de la Comunidad de Madrid.
En ambos lugares, junto a otros compañeros (Daniel, María, Marga, Dori y Jorge), mostramos una serie de presentaciones y se entrega documentación a los participantes, posteriormente realizamos una excursión por la zona explicando el funcionamiento ecológico de los diversos ecosistemas del recorrido, respondiendo a las dudas y sugerencias de los participantes.


El último año también pude participar en una iniciativa muy similar promovida por el Chico Mendes que llevaba por título “Botánicos del Sureste de Madrid”, (junto a Rubén, Darío y Paco), con el mismo plan de actividad pero requiriendo un poco más de nivel a los participantes.
Debo decir que siempre ha sido un placer realizar esta labor, tanto por el trabajo con mis compañeros conferenciantes, como por el trato y comunicación con todos los que han participado como público en estos itinerarios. Otra vez este año, ha sido un placer ver que entre las valoraciones y sugerencias de los participantes figuraba muy repetida, la petición de que la Semana de la Ciencia en general y de la actividad en particular, debía realizarse al menos, de manera trimestral en lugar de anual.


Desde hace dos años con el comienzo de los recortes presupuestarios, se rumoreó la posible desaparición de esta fabulosa Semana de la Ciencia que abre los centros científicos y ofrece un enorme abanico de actividades divulgativas, acercando el mundo de la investigación y el conocimiento, al común de los mortales.


         Este rumor partía de un supuesto recorte del gasto, pero el rumor apenas tiene base, pues realmente cuenta en su mayor parte, con la aportación altruista y desinteresada de los profesionales de la investigación que se ven recompensados con el apoyo, reconocimiento y participación de la gente en sus actividades, reduciéndose el gasto de esta semana (que realmente son dos), a labores de publicidad, la edición de un libro con todas las actividades y la apertura de instalaciones.

Desde estas cristaleras podemos ver la avifauna lagunar, no es raro ver al calamón

En ambas actividades siempre recordaré dos impresiones de cada lugar, una es el asombro de la gente al descubrir estos interesantes lugares tan insospechadamente cercanos a su “casa”, y la otra, tanto para mí como para los neófitos, la evocadora sensación al ver las grandes concentraciones de aves en o sobre la laguna, con el telón de fondo de las lagunas de El Porcal y los cortados que te hacen viajar al lejano mundo de los documentales de la 2 o situarte a mucha distancia de las rutinas diarias.



El recorrido siempre es muy placentero, se van haciendo grupillos según afinidades, aficiones, hallazgos puntuales o simpatías, la gente se relaja y se rompe la distancia que parecía establecida entre quienes daban la charla y quienes la recibían. Se empieza a hablar de lo divino y de lo humano, y cada cierto tiempo, vuelta a la interpretación de la naturaleza sobre el terreno, a reconocer y valorar las riquezas de un entorno que ahora parece más nuestro, más cercano, cuando es reconocido, explicado y compartido.




       El recorrido no se dio mal, la lluvia cercana amenazaba pero no llegó a mayores; en una foto de su presentación Jorge nos mostró una larva de luciérnaga, totalmente diferente a lo que se podría imaginar, pues bien, nada más iniciar el recorrido vimos la misma imagen a nuestros pies. Poco más adelante vimos una culebra viperina, increíblemente activa para ser noviembre, hubo quien la tomó por una víbora dada su actitud beligerante.

Culebra viperina, hubo quien quiso ver en ella una víbora

       Subiendo los cantiles yesíferos vimos las plantas características del yesar, aún con algunas bocas de dragón floridas. De fauna ví por primera vez un buitre negro en Rivas y luego algunas collalbas negras, chovas, cornejas y las consabidas grandes concentraciones de cigüeñas y de gaviotas sombrías.
       A los poco días visitando otros blogs vi la foto de la luciérnaga y a continuación la de la culebrilla. Un saludo para el blog Hablando en Verde. 


Concentración de gaviotas sombrías en la laguna de El Campillo


Ambos centros de Educación Ambiental, uno de la Comunidad de Madrid y otro del Ayuntamiento, están bien dotados de medios y gozan de un personal altamente preparado y especializado en la didáctica de los valores ambientales de la zona. Esta actividad es una de los cientos de ellas que realizan al año, por lo que el éxito de sus convocatorias está casi siempre garantizado.



Desde aquí manifestar mi solidaridad y reconocimiento a una labor, en el caso de los Centros de Educación Medioambiental de la Comunidad de Madrid (el rincón de Espe), poco reconocida y valorada por los gestores de la Comunidad. El presupuesto de estos valiosos centros y su personal han sufrido unos recortes, que les ha situado a unos niveles cercanos al trabajo voluntario. Es por tanto el momento de participar más activamente en sus programas de actividades y valorarlos como corresponden, para mostrar al rincón de Espe la utilidad y necesidad de estos centros de formación y educación medioambiental.





miércoles, 30 de noviembre de 2011

Un glaciar activo a 60km de la puerta del Sol de Madrid

     

          Esta sorprendente noticia lo es más, al constatar que para colmo no está localizado en las alturas vecinas al Peñalara (2430m.) sino muy cerca de la cota inferior madrileña (560m). La noticia, tan poco rigurosa como el autor de este blog, pudo ser posteriormente confirmada.         En la Semana de la Ciencia, tuve el gusto, como aparecerá en otra entrada, de dar con unos amigos una charla e Itinerario Geobotánico por un lugar del sureste madrileño, allí coincidí con un hombre que se apuntaba a todas las actividades relacionadas con la geología y el medio ambiente del sureste madrileño, él me habló de un “glaciar de sal”.



             Conocida mi afición por la geomorfología glaciar, no pasaron unas pocas horas sin que me empleara en su búsqueda en San Google, y buscando buscando, apareció. Tal como se ve desde el cielo, este amigo tenía toda la razón, era un glaciar hecho y derecho, con sus ojivas, crevasses, lóbulos frontales..., la única “pequeña diferencia” consistía en que se trataba del material de rechazo de una explotación de fosfato sódico, compuesto por gran cantidad de sales que daban al residuo un gélido color blanco.



            Al poco me organicé una salida para confirmar esa informática realidad y, de paso, ver los yesares del sur del Tajo, en tierras toledanas aunque lindando con las de Cuenca y Madrid. Dí con el lugar rápido, rodeé toda esta zona e hice un intento de meterme dentro; pero no estaba por la labor de hundirme en sal, aunque me conservase estupendo. Es más, me llamó la atención las numerosas huellas de jabalíes que seguro, vienen por la sal que se deposita en eflorescencias superficiales. 



La extracción de sulfato sódico (Na2 SO4) se obtiene a partir de otras sales, Glauberita y, principalmente, Thenardita que se encuentran en profundidad y a las que se accede por medio de grandes túneles para el paso de camiones. Este sulfato no es peligroso e interviene en la fabricación de detergentes, papel, vidrio, textiles, excipiente farmacéutico, etc. España es el único país productor de la UE gracias a esta mina y a otra, algo mayor, en Burgos, ambas de la empresa Minera Santa Marta.



           Todos los materiales que aparecen en la zona son evaporitas, es decir, minerales formados en un ambiente de lagos interiores salinos sin salida al mar. Estos lagos se formaron a partir de la orogenia alpina que rodeó la región de montañas, con el Sistema Central al norte, los Montes de Toledo al suroeste y la Cordillera Ibérica al este, entre las cuales quedó confinada una depresión, llamada Cuenca de Madrid. Las aguas fueron realizando un lavado y arrastre de materiales desde las montañas hasta estos lagos, cargándose en su recorrido de minerales, tanto en disolución como en suspensión, acumulándolos en esa cuenca.



El ambiente paleoclimático originario era de mayor aridez y temperatura que el actual, con lo que al ser mayor la evaporación que la alimentación, aumentaba la concentración de solutos en las aguas, en la salmuera, hasta que precipitaba, formando sales y yesos. En las áreas de borde existe toda una gama de facies laterales con sílex, alabastro, sepiolita, arcilla, etc.
La cuenca de Madrid tiene tres unidades principales, una superior carbonática, que se corresponde con las duras y rojizas “calizas del páramo”, luego una unidad intermedia, formada por yesos e intercalaciones de estratos o lentejones de calizas, dolomías, margas, arcillas, etc.; y una unidad inferior, en la que nos encontramos, formada por yesos y sales. Al parecer la presencia aquí, de estas sales sódicas, indica que nos encontramos en lo que fue la parte central y más profunda de esa cuenca, con predominio de sales y formación de yesos a partir de la hidratación de las mismas (yesos secundarios).

Glaciar salino, al fondo, hotel y ermita del Castellar
   
            La actividad minera parece ser muy antigua en la zona, pudiéndose encontrar bastantes bocaminas, mostrando una gran gama temporal. Frente a esta minería subterránea perdura, aunque en reciente desuso, la obtención de sales por el método de evaporación de aguas cargadas de sales, las salinas, como las de Belinchón, toda una cultura de la sal, a punto de desaparecer ante nuestras narices.
           Según me han contado, ha existido una contaminación por la salida de la depuración de la cercana ciudad de Tarancón hacia el área fuente de las aguas que alimentan estas salinas. Algo factible, como una mejor depuración o un cambio del punto de salida de aguas depuradas, podría resucitar una fuente renovable de recursos como son estas salinas.

Salinas de Belinchón

            A ojos de un profano, estamos en un semi-desierto, por dos razones, aquí en el centro de la cuenca, las precipitaciones son más escasas que en sus bordes, y fundamentalmente que los materiales geológicos, salvo las calizas del páramo al sur (mesa de Ocaña) y los suelos aluviales de la vega del Tajo, son fundamentalmente yesos, uno de los materiales menos propicios para la vida de las plantas.
        


         Los paisajes actuales, suelen ser ralos tomillares gypsícolas (jabunales) y espartales, aunque se presenta toda la gama vegetal posible que en el mejor de los casos, es un monte muy abierto de encinar manchego o de pinar, la mayoría de repoblación, pero con un pinar que yo creo totalmente climácico, el pinar de La Encomienda, aunque los botánicos no se pongan de acuerdo en este extremo.

Pinar de la Encomienda, un "tesoro botánico" del sureste madrileño

            Ante los yesos, a las plantas no les queda otra táctica que la de la especialización, las aguas tienen una infiltración rapidísima, el suelo tiene compuestos casi venenosos para ellas, las sales compiten con las plantas por el agua, el polvo de yeso lo blanquea todo, la falta de suelo bien formado es dramática... Ante esto las plantas recurren a todo tipo de estrategias: enanismo, vellosidades, epidermis gruesas o céreas, colores blanquecinos, espinas, eliminación de hojas, raíces desmesuradas, metabolismo crasuláceo, reducción de número y tamaño de estomas,...
            Un caso especial, ya en el colmo de la adaptación, son las plantas que viven en terrenos ricos en sales, con todo un gradiente catenal desde las zonas de borde a centro de saladar. Estas comunidades están en los límites de su areal, baste decir que son el ecosistema en situación más dramática del centro peninsular, donde sólo quedan unos pocos saladares llenos de plantas raras o en peligro. Aquí en estos barrancos salobres vemos como abundan, las osagras (Atriplex halimus), las acelguillas saladas (Limonium dichotomum) y más escaso el albardín (Lygeum spartum).

Vegetación salina: osagra (Atriplex halimus), albardín (Lygeum spartum) y el rojizo Limonium dichotomum

            Es notorio como coloniza la flora del aljezar (el yesar) los bordes del área de vertidos, con los lepidios, resedas,  incluso las osagras, contempladas en los planes de restauración de la explotación minera para revegetar la zona, están invadiendo, por sí solas, taludes y barrancos.
         Cuando me metí a andar por la vecindad de los cantiles que dan al Tajo y los que dan al vallejo que viene del sur, me pude percatar de la enorme dificultad que tiene andar por estos andurriales, incluso en una ocasión, entre unas efedras, (prehistóricas retamas), me hundí en una grieta hasta el pecho, y pude ver por doquier enormes grietas, con profundidades verdaderamente peligrosas. Al ver en San Google el terreno, no pude sino confirmar el enorme peligro que tienen estos barrancos, como ya conozco de Rivas con sus desprendimientos, también presentes y recientes por aquí.

Ladera desmoronándose en progradación de grietas

            La dinámica de derrumbes tiene lugar por medio de “fallas panameñas”, al caer un paquete rocoso se desestabiliza la nueva pared y comienzan a aparecer grietas que por descompresión y por infiltración del agua, van profundizando la grieta hasta repetir el episodio, como en la caída de páginas de un libro apoyado sobre su canto.
Además, por este motivo, no apuesto mucho por el tan horrible como poco rentable hotel (****), asentado al borde del barranco (no sé quién habrá sido el “lumbreras”). Este vacío hotel de 60 hab. rompe definitivamente el paisaje de los cortados con la bella ermita del Castellar recortándose sobre el abismo y que ahora queda a sus pies, como su limpiabotas.

Ermita del Castellar

Desde el borde del hotel se puede apreciar un amplio paisaje dominado por la llanura aluvial del Tajo, rodeada de cantiles yesíferos a ambos lados, más altos y desgajados los del sur, donde como es habitual se puede apreciar un gran desprendimiento reciente que fue a parar al mismo río. En esa rampa que ha quedado pelada, asoman petrificados chorros salinos que se corresponden con la veta de las sales en explotación.



Afloramiento de sales en el talud barrido por un gran derrumbe

La vegetación ribereña está dominada por los álamos blancos y los tarays, y en las laderas destacan poderosamente las bolas grisáceas de las grandes efedras, (aquí incluso en orientación norte cuando en Madrid y Guadalajara solamente aparecen orientadas al sur), y las bolas blanquecinas de las osagras, orzagas, saladillas o salado blanco (Atriplex hallimus).

Osagra (Atriplex halimus) y sisallo (Salsola vermiculata) colonizando taludes

Todo el monte hacia Villarrubia de Santiago se encuentra repoblado con pino carrasco, pero me recuerda mucho a las fracasadas repoblaciones en los castellanos “tesos” que aparecen en el libro Las Ratas, de Miguel Delibes. Con los pinos plantados en surcos y pequeñas terrazas que desmoronan la ladera, en la que parece que andas entre los bastos surcos de un huerto. Al menos en algunas laderas, parece que prospera el pinar, pero el éxito no llega al 50%.





















         Esta región es de las más dejadas de todo el centro peninsular, en la parte madrileña, el "Rincón de Espe", las carreteras pueden pasar, sin exagerar y para colmo de la comunidad más rica, por las peores de España. También es la zona de “debajo de la alfombra” madrileña, aquí vienen a parar las industrias más nocivas u olorosas, con un rosario de proyectos pendientes o en ejecución y ambientalmente peligrosos, como cementerios de residuos peligrosos, centrales térmicas, incineradoras, etc.
       Desde las alturas de estos cortados se puede ver el fuerte impacto minero de graveras y grandes areneros, yeseras (ahora de capa caída),   y minas como la descrita, impactante pero sin grandes problemas ambientales.


Toda la tarde estuvieron pasando las grullas por el "pasillo" del Tajo

Tras un rebote de correos me cuenta Javier, geologo de Belmonte de Tajo que: El glaciar son descargas de los vacies (vaciados) de la mina de El Castellar; se extraen, thenarditas (sulfato de sodio puro) pero también se extraen yesos de la falla de Valdepuerco (serie gris del mioceno), halita, sal común y glauberita (sulfato de sodio y calcio), también hay margas grises (caliza mas arcilla); como extraen todo esto tienen que tirar todo lo que no es sodio y lo tiran encima de la mina muy saturado en agua que junto con el agua de lluvia, empapa todo el residuo y eso es lo que hace que fluya creando colados de barro de color blanco.  descargas de los “vacies” (vaciados) de la mina del Castellar, se extrae yeso, thenardita (sulfato de sodio puro), pero también extraen los yesos de la falla de Valdepuerco (serie gris del mioceno), halita (sal común) y glauberita (sulfato de sodio y calcio) y también hay margas grises (caliza más arcilla)

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