domingo, 22 de diciembre de 2013

Los Mestos


           Mesto es el nombre que en el campo se le ha venido dando desde antiguo al árbol híbrido entre dos especies, estando este nombre casi reservado, por la frecuencia con la que ocurre, a los híbridos del género Quercus (aquellos árboles -o arbustos- productores de bellotas). Por su singularidad y por diferenciarse del resto de árboles, a veces no se les ha talado y han llegado a viejos; de hecho como toponímico, "El Mesto" es frecuente.


            Salvo situaciones ecotónicas, mucho más corrientes de lo que pueda pensarse, cada especie ocupa un nicho ecológico determinado. Así la encina ocuparía un lugar preponderante al concordar con las condiciones medias de la gama termo-pluviométrica peninsular, potenciada además por factores edafo-topográficos o culturales.

A veces los mestos son viables y prolíficos - Quercus senneniana (Q. rotundifolia x Q. faginea)

            Las principales especies que trataré son las quercíneas propias del centro peninsular silíceo: la coscoja (Quercus coccifera), la encina (Q. rotundifolia), el alcornoque (Q. suber), el quejigo occidental (Q. broteroi) y el roble melojo (Q. pyrenaica), ordenados de mayor a menor adaptación a la xericidad y, por supuesto, de algunos de sus mestosAunque por aquí también aparezcan, los quejigos de los suelos calizos orientales (Q. faginea) o los muy escasos robles andaluces (Q. canariensis).



             ESPECIE               RANGO TÉRMICO            RANGO PLUVIOMÉTRICO

            Coscoja                           40ºC a -5ºC                                250 a 450 mm.
            Encina                             40ºC a -10ºC                              350 a 550 mm.
            Alcornoque                      40ºC a -5ºC                                 450 a 600 mm.
            Quejigo                            35ºC a -10ºC                              500 a 700 mm.
            Roble  melojo                   35ºC a -15ºC                              600 a 800 mm.


Como se puede ver en la tabla, donde faltaría el tipo de sequía veraniega que pueden soportar, cada especie tendría su nicho ecológico a pesar de un solapamiento, más importante de lo que parece. Dado que nuestro territorio es sumamente variado, es frecuente la mezcla de algunas de estas especies en localidades de variada topografía, lo que conlleva variaciones microclimáticas y edáficas. Además algunas especies dependen de aportes extra de humedad de las laderas o del subsuelo. En general, no tienen grandes requerimientos edáficos; quizás el alcornoque prefiera suelos arenosos y los quejigos suelos profundos. Los mestos surgen en las situaciones ecotónicas, es decir, de solapamiento entre los distintos tipos de bosque.



Existe una catena altitudinal de sucesión de especies en función de la altitud, encinar > alcornocal > robledal, variación dada por el endurecimiento térmico al ascender, aparejado por un aumento en las precipitaciones. Esta variación pluviométrica influye tanto al aumentar la altitud, como a nivel zonal, como el aumento de las lluvias según nos alejamos del centro peninsular hacia el Atlántico. Por esto la sucesión de pisos de vegetación no ocurre a iguales altitudes en Gredos o en Guadarrama, en los montes toledanos o en la sierra de Montánchez.

Enorme quejigo (Quercus broteroi ) en los meandros del Guadiana

Pero existe una región, tanto a nivel zonal como altitudinal, que llamaría la “Zona de Los Mestos”, que es aquella de transición entre el piso de la encina y el piso del roble, aquí es donde con mayor frecuencia aparecen los alcornocales y los quejigares, que junto con las encinas de las zonas bajas y los robles de las altas, dan lugar a una mayor frecuencia en la aparición de los mestos entre todas estas especies.

Quejigos, encina, alcornoques y melojos conviven en la línea 550m en el valle del Tiétar

Media Extremadura es una zona de transición pluviométrica, entre el encinar manchego y el robledal portugués; y también se podría trazar una sinuosa curva perimetrando el Sistema Central, Montes de Toledo y otros montes, que dejara abajo a la encina y arriba al roble. Esta sería la línea altitudinal de los mestos y la primera, la zona de los mestos por transición pluviométrica.

                        Quejigos (Quercus broteroi), alcornoques (Q. suber) y encinejas (Q. rotundifolia) de izquierda a derecha.

En la península existen varias regiones ricas en mestos al cumplir con lo anterior y por el hecho de contar con un buen conjunto de diferentes quercíneas, con lo que la hibridación está servida en bandeja. Estas áreas más ricas en mestos serían:

1.- Las áreas montuosas extremeñas y norte de Huelva (W):
            Q. rotundifolia + Q. suber + Q. broteroi + Q. pyrenaica + Q. coccifera
            Escasos: Q. robur + Q. lusitanica + Q. canariensis
Mestos:            Quercus x senneniana                  = Q. faginea x Q. rotundifolia
                        Quercus x neomairei                     = Q. broteroi x Q. pyrenaica
                        Quercus x mixta                           = Q. suber x Q. rotundifolia
                      Quercus x auzandrii                       = Q. rotundifolia x Q. coccifera
                               Quercus x battandieri                   = Q. coccifera x Q. broteroi
                                    Quercus x numantina                          = Q. faginea x Q. pyrenaica
                        Quercus x marianica                     = Q. canariensis x Q. broteroi
                        Quercus x andegavensis              = Q. robur x Q. pyrenaica

Mesto en discusión, Quercus x neomairei: Quecus pyrenaica x Q. broteroi ?

2.- La región sub-pirenaica y montes costero-catalanes  (NNE):
           Q. pubescens + Q. subpyrenaica + Q. ilex + Q. rotundifolia + Q. faginea + Q. petraea                                    Escasos: Q. robur + Q. suber + Q. canariensis + Q. coccifera
Mestos:            Quercus x cerrioides           = Q. pubescens x Q. faginea
                        Quercus x kernerii             = Q. robur x Q. pubescens
                        Quercus x calvescens        = Q. petraea x Q. pubescens
                        Quercus x desmotricha      = Q. subpyrenaica x Q. canariensis
                        Quercus x coutinhoi            = Q. robur x Q. faginea

El magnífico mesto  de Sta. Quiteria, Quercus x hispanica (Q. faginea x Q. suber), podría ser el mayor árbol de todo Cabañeros

3.- El centro-sur de Asturias-Cantabria-Galicia (NNW).
            Q. robur + Q. petraea + Q. pyrenaica                   Escasos: Q. faginea + Q. orocantabrica + Q. ilex + Q. suber + Q. rotundifolia + Q. pauciradiata
Mestos:            Quercus x rosacea              = Q. petraea x Q. robur
                        Quercus x trabutii                = Q. petraea x Q. pyrenaica
                        Quercus x puentei               = Q. orocantabrica x Q. petraea
                        Quercus x penasii               = Q. orocantabrica x Q. pyrenaica

Quercus x marianica (Quercus canariensis x Q. broteroi), entre Sierra Morena y Montes de Toledo

Los Quercus pueden hibridarse casi todos, pero lo hacen con más facilidad aquellos más cercanos en sus características (como el tipo de hoja: perisistente-marcescente-caediza) o en su genética (por subgéneros). Así se explica ese "mapa" previo de los mestos, en el eje norteño NNW, están los Quercus de hoja caediza (robur- petraea- orocantabrica) y localmente (faginea, suber, ilex y rotundifolia, incluso Q. lusitanicus en la costa sur gallega).

Quercus x senneniana (Q. faginea x Q. rotundifolia) cerca de las Tablas, el mayor de todos hace poco rompió dos de sus tres enormes ramas

En el eje subpirenaico-catalán NNE, los submediterráneos y marcescentes (Q. pubescens (antes Q. humilis), Q. faginea y Q. subpyrenaica, éste muy abundante y de origen híbrido entre los anteriores que para muchos es la nothoespcie Quercus x cerrioides. Aparte de las xerófilas Q. rotundifolia, Q. ilex y Q. coccifera, también los caducos Q.robur y Q. petraea. Ya cerca de la costa al elenco se le suman el alcornoque y el quejigo andaluz (Q. canariensis) lo que viene a aportar más posibilidades de mestizaje.

Mesto en discusión, la enorme "coscoja" de la carretera de Piedrabuena a Arroba de los Montes, puede ser  Quercus x auzandrii (Q. rotundifolia x coccifera) o Quercus x battandieri (Q. broteroi x coccifera)

 Los mestos no son especies verdaderas aunque algunos vayan especiando, son nothospecies, (notho: híbrido), se nombran por la combinación de sus padres o con el binomen: Género y la notación "x" previo al nombre nothoespecífico. Los mestos más comunes son:
Quercus x senneniana       >          Quercus faginea x Q. rotundifolia
Quercus x neomairei (welwitschii) >          Quercus faginea x Q. pyrenaica
Quercus x morisii                >          Quercus rotundifolia x Q. suber
Quercus x hispanica           >          Q. faginea x Q. suber

Mucho menos comunes son los mestos entre los Quercus más escasos: Q. lusitanicus, Q. canariensis, Q. orocantabrica y Q. pauciradiata.  


La determinación de los mestos es muy compleja, con algunos amigos sigo discutiendo todavía algunos casos. Un carácter clave son los pelillos (tricomas) del envés, además del porte y la hoja, donde se ve el parecido con el padre y la madre, y a cual de los dos se parece más. También es complicada su taxonomía, pues a la lista de más arriba hay que añadirle los mestos menos comunes y los nombres antiguos o invalidados.



En el continente americano, al contrario que en Europa, las glaciaciones no han acorralado a las especies, que tendrían que desaparecer por no poder migrar en sentido norte-sur, y las quercíneas se han diversificado tres veces más que en Europa, y en Europa con su rica variedad mediterránea y sin un Himalaya de barrera, son el doble de diversas que en Asia. En la parte americana más parecida a nuestra región mediterránea (California y Méjico), llega a haber hasta cuatro veces más especies de quercíneas que por estos pagos, y las adaptaciones a la sequía son aún más ricas y variadas que en nuestra región.

Mestos Quercus x numantina (Q.faginea x Q. pyrenaica) más como bosque que como individuos en la sierra de la Calderina



Según las previsiones de cambio climático, hay científicos postulando como método para curarse en salud, la plantación en las montañas de varios tipos de Quercus , pues por si mismos y con el paso de los años esas especies irán hibridándose. Esos híbridos heredarán características intermedias entre sus parentales, a todos los niveles, físicas y ecológicas, y en situaciones de stress ambiental, prevalecerán las especies más adaptables y las quercíneas han demostrado esa capacidad, como he podido comprobar en algunas sierras de los Montes de Toledo oriental. En ellas buscando melojos, lo que he encontrado, ha sido buenos rodales de Quercus x numantina, híbridos entre quejigo y melojo, sin duda bien adaptados a esa nueva situación de mayor sequía que ya no puede soportar un roble melojo.

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